Noticias de la Comunidad

Conferencias Veronica Mary Rolf

LOS MÍSTICOS EN LA BIBLIA:
El llamado, la respuesta, las bendiciones

jueves 3, 10 y 17 de junio a las 14:00 Montevideo

Veronica Mary Rolf, autora galardonada, locutora de podcasts y maestra de meditación cristiana, presentará una serie de reflexiones sobre hombres y mujeres de las Sagradas Escrituras que recibieron revelaciones divinas, respondieron a esas revelaciones y obtuvieron grandes bendiciones. Estas reflexiones se basarán en su libro, – Suddenly there is God – De repente ahí está Dios: La historia de nuestras vidas en las Sagradas Escrituras, que ganó el Premio al Libro de Escritura de la Asociación Católica de Medios de Comunicación 2020.

Los místicos bíblicos eran gente común como nosotros que esperaba, temía, luchaba y cuestionaba: Abraham, Moisés, María y José, Marta y María de Betania, María Magdalena y Pablo. No vivían una vida fácil ni estaban libres de sufrimiento. Pero debido a que estos hombres y mujeres escucharon la llamada divina y luego respondieron a ella, experimentaron abundantes bendiciones en el camino místico.

Estos místicos pueden ser tan relevantes para todos nosotros en este momento, en medio de nuestras propias decisiones difíciles de vida, la división en nuestro mundo, la pandemia catastrófica. Podemos aprender de ellos cómo la divinidad continúa revelándose a nosotros. Los místicos bíblicos pueden convertirse en nuestros guías espirituales, ayudándonos a estar más atentos a nuestra propia llamada, respuesta y bendiciones personales.

Veronica Mary Rolf es una académica independiente, líder de retiros y miembro de WCCM desde hace mucho tiempo. Es autora de Suddenly There is God: The Story of Our Lives in Sacred Scripture (Cascade Books, 2019) y su volumen complementario, Living Resurrected Lives (Cascade Books, 2020), en coautoría con Eva Natanya, PhD. Veronica también es autora de los dos libros más vendidos sobre Julian of Norwich: An Explorer’s Guide to Julian of Norwich (IVP Academic Press, 2018) y Julian’s Gospel: Illuminating the Life & Revelations of Julian of Norwich (Orbis Books, 2013) – que han ganado numerosos premios, incluido el Premio al Libro de la Asociación de Prensa Católica de Primer Lugar y la Medalla de Oro Nautilus a la Espiritualidad.

Veronica graba reflexiones sobre los místicos para su podcast semanal: Life, Love, & Light, disponible en la mayoría de directorios, incluido:

Ella también bloguea en su sitio web: https://www.veronicamaryrolf.com/

jueves 3, 10 y 17 de junio a las 14:00 Montevideo

– Costo de las conferencias: $ 600 Pesos Mexicanos (30 US$)

Inscripciones:

https://www.wccm-mexico.org/event-details/los-misticos-en-la-biblia-ticket

Donativo

– Costo de las conferencias: $ 600 Pesos Mexicanos (30 US$)

Enseñanzas Semanales

Enseñanza 46, Ciclo 5

Intención y Atención Sostenida

Ya hemos explorado en los textos de las Enseñanza anteriores la descripción que hace la Dra. Shanida Nataraja sobre lo que sucede en el cerebro cuando meditamos. Permitidme recapitular brevemente.

Las investigaciones clínicas han demostrado que los dos hemisferios de nuestro cerebro tienen funciones complementarias. Dentro de la parte frontal de nuestro cerebro, la corteza prefrontal, el hemisferio izquierdo se ocupa principalmente del pensamiento racional, lógico y discursivo expresado en los pensamientos y el lenguaje aunque también se ocupa de llevarnos a soñar despiertos sobre cómo nos gustaría que fuera nuestra vida. El hemisferio derecho se ocupa de la empatía, la conectividad y la imaginación / creatividad. Esta es el área que nos permite ver con perspectiva, visualizar la imagen de conjunto en el contexto con los sentimientos incluidos.

El hemisferio derecho necesita del izquierdo para verbalizar lo que está sintiendo y el lado izquierdo necesita la imagen holística con su percepción intuitiva para dar significado a lo que está sucediendo. Por lo tanto, los dos hemisferios ofrecen formas diferentes de ver el mundo como si fueran dos órganos de percepción diferentes, la mente y el corazón. Blaise Pascal (1623-1662) lo resaltó de forma muy precisa con su expresión: “El corazón tiene razones que la razón desconoce”.

Y es en este punto donde entra la meditación. En la cultura actual, utilizamos de forma predominante el lado izquierdo de nuestro cerebro. La meditación, al centrarnos con la única intención de repetir nuestra palabra de oración, nuestro mantra, despierta el lado derecho de nuestro cerebro. Ambos hemisferios se utilizan para la atención: el lado izquierdo tiene una atención con un enfoque limitado pues atiende en función de la utilidad que tiene el objeto o la situación. El siguiente dicho Zen lo expresa maravillosamente: “Para su amante, una mujer hermosa es un deleite; para un asceta, una distracción; para un lobo, una buena comida «. Sin embargo, la atención en el lado derecho es en realidad mucho más amplia y es el principal centro operativo de la atención.

La meditación practicada como una disciplina fiel no sólo despierta el lado derecho de nuestro cerebro, a menudo infrautilizado, sino que también genera conexiones entre ambos hemisferios permitiéndonos acceder a ambas visiones complementarias de la realidad y, por tanto, a una conciencia más amplia y profunda de la realidad. Enfocar nuestra atención en un sólo punto nos permite vivir dentro de una conciencia abierta en lugar de estar restringidos al pensamiento discursivo; de hecho, nos convertimos en un todo.

En la segunda edición de su libro “La Mente Dichosa”, Shanida describe este proceso de intención y atención y cómo la meditación facilita nuestra permanencia en el momento presente: “El meditador comienza con la intención de despejar su mente de pensamientos. Esta intención se refleja en un aumento de la actividad en el área de la atención en la corteza prefrontal derecha. A medida que el meditador va silenciando su mente, en algunos casos al enfocarse en el espacio entre los pensamientos, o al ‘dejar ir’ los pensamientos y regresar a la conciencia del momento presente mediante el uso del mantra, hay un mayor aumento de la actividad en el área de la atención. Al mismo tiempo, disminuye la actividad en las regiones del cerebro que están rodeando el área de la atención. Este es el resultado de períodos sostenidos de atención enfocada y refleja la función innata del cerebro para priorizar la información importante aplazando la información menos importante.

Curiosamente, para aquellos meditadores en los que el hemisferio izquierdo es dominante, la atención sostenida a la experiencia en el presente-ahora desencadena un cambio a la actividad del hemisferio derecho ya que la atención es predominantemente una función de ese hemisferio. Este cambio del pensamiento desde el hemisferio izquierdo «intelectualizado» es una explicación más de por qué la experiencia no se puede describir o analizar: el hemisferio derecho no tiene la capacidad de categorizar y analizar la experiencia; intuitivamente la «siente». Este cambio al pensamiento del hemisferio derecho permite al meditador acceder a un modo diferente de pensar y percibir ese presente en su vida cotidiana.

Al mismo tiempo, el meditador también se vuelve menos consciente de la información sensorial que proviene de su entorno externo. Los cambios en el área de la atención influyen en la actividad del tálamo … la puerta de entrada a nuestros sentidos y la actividad en los circuitos cerebrales que conectan … la atención y el tálamo que parecen ser los que dirigen nuestra atención y, por tanto, nuestra conciencia sensorial únicamente hacia los estímulos sensoriales importantes.

Imagínese sentado en una habitación, con los ojos cerrados, el cuerpo relajad…. La información que nuestro cerebro utiliza para formar una imagen de nuestro cuerpo en nuestra mente no está disponible en estas condiciones: no hay información visual; sin movimiento; y ninguna interacción con el mundo. Lentamente, por lo tanto, nuestra imagen corporal comienza a desvanecerse y también nos volvemos menos conscientes de nuestro entorno externo.

Esta disolución de la frontera entre el yo y el “no-yo” se refleja en una disminución de la actividad en el lóbulo parietal derecho. Conlleva una pérdida del sentido del espacio y/o del tiempo, pero también tiene un impacto en la actividad del área derecha verbal-conceptual, que a su vez lleva a la incapacidad de transmitir la experiencia de manera eficiente a través del lenguaje «.

La semana que viene veremos una sesión de preguntas y respuestas entre un meditador y un neurocientífico.

Kim Nataraja

Traducido por WCCM España

Lecturas Semanales

Lectura 46, Ciclo 5


Texto del Padre Laurence Freeman “Aspectos del Amor”, (Retiro en Londres y Berkhamstead: Medio Media y Arthur James, 1997), pág. 85.  

San Juan dice que Dios nunca ha sido visto. En otras palabras, Dios nunca puede ser un objeto fuera de nosotros. Es la mente la que siempre está creando objetos, siempre creando la realidad externa. En nuestra oración, somos llamados a ir más allá de la mente. Necesitamos ir a ese nivel de nuestro ser – el corazón, el espíritu – donde comprendemos que estamos en relación, en comunión, en la danza del ser, con todo lo que es, en Dios. Cada uno de nosotros está llamado a ello y todos somos capaces.  

El amor es una escuela. Aprendemos a amar amando. Probablemente podemos intuir que cuando lleguemos a revisar nuestra propia vida, como hacen las personas cuando saben que están muriendo, el valor por el que nos juzgaremos será el valor del amor, el valor de las relaciones. La meditación nos ayuda a ver la armonía del amor en nuestra vida, el gran poder equilibrador del amor que nos crea, que nos acompaña a lo largo de nuestra vida, que nos cura y nos enseña. Vemos el amor que está con nosotros, que nos acompaña en el viaje. No es un amor que tengamos que obtener o ganar. Es un amor que está constantemente con nosotros.  

A través de la meditación, nuestros ojos se abren para ver hasta qué punto el poder del amor está presente en medio de toda nuestra inestabilidad, de toda nuestra obstinación y de todas nuestras distracciones. Somos capaces de sentir cada vez más profundamente la presencia de la paz. Y como la meditación nos enseña a amarnos a nosotros mismos, a amar a los demás y a amar a Dios, también nos enseña que todas las relaciones son realmente aspectos de una relación.    

Después de la meditación:  
Rumi, extracto de «El amor sin objeto», EL ALMA DE RUMI,  Coleman Barks (Nueva York: Harper Collins, 2001), pág. 168.  

¿Has visto a alguien enamorarse de su propia sombra?
Eso es lo que hemos hecho nosotros.
Dejar los amores parciales y encontrar el que está completo.
¿Dónde hay alguien que pueda hacer eso?
Son tan raros esos corazones que llevan consigo la bendición y la prodigan sobre todo lo demás. Extiende tu túnica de mendigo y acepta su generosidad.
Todo lo que no venga de ahí dañará la tela, como una piedra afilada desgarrando tu sinceridad. Mantén eso intacto y usa la claridad; llámalo discernimiento,
Tienes dentro de ti una fuerza decisiva que sabe qué recibir,
y de lo que hay que apartarse.  

Carla Cooper  

Traducido por WCCM España
P. Laurence Freeman OSB

Tercer retiro con el P. Laurence. traducido al español

Retiros con el Padre Laurence

Niveles de Consciencia y los Frutos del Espíritu

Próximamente  

2) Las fuerzas del inconsciente – Abril 29 al Mayo 2

3) El muro de tabique del ego – Mayo 27 al 30

4) Un avance decisivo – Junio 12 al 15

5) Iluminación gradual – Julio 22 al 25

6) Reconociendo al jardinero – Septiembre del 9 al 12

7) Viviendo la nueva vida – Octubre 4 al 7

8) La Jerusalén celestial – Noviembre 18 al 21

Los temas que Laurence desarrollará durante el año estarán vinculados a una exploración de los niveles de conciencia que vamos descubriendo a través de la práctica de la meditación. Con eso en mente, desarrollará una serie de charlas en estos retiros como si estuviera compartiendo con nosotros capítulos de un libro sobre los temas esenciales de la enseñanza de John Main y los Frutos del Espíritu tal como los describe San Pablo en su carta a los Gálatas (Gal 5: 22-23). Estos pueden entenderse como los valores esenciales que iluminan el significado de la condición humana.

Para el meditador también puede verse como el fruto de una práctica diaria que conduce a una transformación de todo nuestro ser interiormente y en todas nuestras relaciones y actividades en el mundo: amor, alegría, paz, paciencia, bondad, bondad, fidelidad, dulzura y templanza o autocontrol. Todos estos retiros estarán en línea y estarán abiertos a cualquier persona que se una.

Tercer Retiro: El muro de tabique del ego

Laurence Freeman

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Laurence Freeman es un monje benedictino del Monasterio de S. Maria del Pilastrello, Lendinara, Italia, en la Congregación Benedictina de Monte Oliveto. Es Director de Bonnevaux y de La Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana.

El siguiente nivel de consciencia puede llevarnos a enfrentar nuestras sombras y experiencias turbulentas olvidadas del pasado, que se encuentran encerradas en el disco duro de la memoria. La meditación trae sanación y libertad a este nivel siempre y cuando no entremos en una introspección excesiva. Comprender cómo actúa la gracia en la naturaleza durante el trabajo de contemplación es parte de ver los aspectos cristianos de la meditación.

Horarios en Montevideo

Además de la Misa del Domingo, los 3 primeros días tendrán los siguientes horarios:

JUEVES 27 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Charla del P Laurence 1

10:00 a 10:45 AM Meditación

10:45 a 11:30 AM Grupos de reflexión

12:00 a 13:00 AM Plática del P Laurence 2

13:00 a 14:00  Meditación.

VIERNES 28 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Charla del P Laurence 3

10:00 a 10:45 AM Meditación

10:45 a 11:30 AM Grupos de reflexión

12:00 a 13:00 AM Plática del P Laurence 4

13:00 a 14:00  Meditación con la comunidad Internacional

SÁBADO 29 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Plática del P Laurence 5

10:00 a 10:45 AM Meditación

11:00 a 11:40 AM Grupos de reflexión

DOMINGO 30 DE MAYO

10:00 a 11:00 AM Plática del P Laurence 

11:00 a 11:45 AM Conclusiones del retiro

1200 a 13:30 AM Eucaristía contemplativa 

Donativo

– Costo de este Retiro: 25 US$

– Costo por Todos los Retiros: 50 US$

– Donativo opcional para becar a alguien: 25 US$ o 50 US$

Pagos por Tarjeta de crédito, Paypal, o depósitos directos a la cuenta

de la comunidad en México:

INBURSA: CLABE 036180 500568396954

Beneficiario: Comunidad Mexicana para la Meditación Cristiana

PAGAR

P. Laurence Freeman OSB

El lenguaje del cuerpo ¿Cuál es el lenguaje sagrado del cristianismo? 

Laurence Freeman explora el lsignificado de la Resurrección

 

La vigilia de Pascua comenzó para nosotros encendiendo el fuego cerca de lo que llamamos el árbol de Pascua al final del valle de Bonnevaux. Era un fuego tan intenso que no podía acercarme lo suficiente para encender el cirio pascual. A la mañana siguiente, la vigilia terminó con nosotros de pie, con un poco de frío, mirando el sol subir como una naranja gigante por encima de la línea de árboles. Con muchos compartiendo las ceremonias de Semana Santa virtualmente, cada parte de esta iniciación de tres días me recordó cuán poderosamente podemos estar unidos local y globalmente en todos los continentes y en el ahora de los demás. Mi comprensión de la Resurrección se profundizó de nuevo misteriosamente y vi de nuevo que la celebramos no porque lo comprendamos todo, sino para comprenderlo un poco más. Comprender cualquier cosa se trata menos de obtener más información que de estar vulnerablemente abierto a lo que no sabemos. Dejar ir las ideas preconcebidas y los prejuicios, las ideas y opiniones fijas es la condición previa de todo aprendizaje. Nuestras mentes, sin embargo, pueden cerrarse rápidamente y ponerse a la defensiva. El aprendizaje nos desafía porque nos cambia. Tememos al cambio, por lo que se necesita valor real y una mente abierta para aprender. La meditación es un proceso de aprendizaje continuo que se puede iniciar a cualquier edad. Debido a que nunca completaremos este proceso de aprendizaje, aprendemos cómo llegar a ser un discípulo perpetuo, un verdadero aprendiz. Aprendemos cómo aprender algo mejor, cómo dejar de lado los hábitos pesimistas y los juicios sobre nosotros mismos y, en cambio, estar abiertos a una mayor profundidad de campo en cada área de la experiencia. * El silencio es la forma más profunda  y completa de entender la realidad   Si celebramos la Pascua con nueva fe cada año, aprenderemos más sobre la Resurrección y el misterio humano se ilumina. Salimos de estos tres días pensando no solo ‘qué gran cosa hizo Dios al resucitar a su Hijo de entre los muertos’, sino ‘te doy gracias, Señor, por la maravilla de mi propio ser’. La ciencia a menudo parece mas adecuada para despertar un sentido de asombro – el comienzo del aprendizaje – que la religión. La religión puede abordar incluso los misterios más sagrados con las mentes cerradas por fórmulas y explicaciones. A través del aprendizaje infantil y de primera mano, los contemplativos abren las mentes exponiendo el misterio viviente. La ciencia también puede ser reduccionista y dogmática. Pero cuando se hace un nuevo descubrimiento – como está sucediendo ahora en física – se lanza una ola de humildad y asombro: «Hemos encontrado una nueva parte del rompecabezas pero hay aún más que aprender sobre el mundo e incluso sobre lo que es la materia en sí». Encarnación. Verbo hecho Carne, Muerte y Resurrección. El cuerpo resucitado. El envío del Espíritu Santo. Estos términos no son respuestas que debamos creer. Se encuentran entre los mejores términos hasta ahora inventados para llevarnos a descubrir a qué apuntan. No son contraseñas para una página web restringida sino palabras que nos abren a una realidad nueva y abierta a todos. Un lugar común en la enseñanza de la física es que el silencio es la forma más profunda y completa de comprender la realidad. La oración profunda del corazón enseña las verdades más profundas que podemos aprender.   No hay nada tan parecido a Dios en todo el universo como el silencio (Meister Eckhart). El silencio da respuestas ( Rumi). El silencio de la revelación nos llena de asombro; el silencio de la ausencia nos enseña la  fidelidad.  La Palabra está en ambos ( John Main). La experiencia del Sí mismo libre de pensamientos es el silencio. Es elocuencia, el mejor lenguaje (Ramana Maharshi).   El silencio todavía funciona incluso cuando el habla y otras vías de comunicación están en funcionamiento. Es tangible en cualquier acto de comunicación a través de la calidad de la atención. La presencia real del silencio en toda comunicación confiere autenticidad y autoridad. Donde está ausente, la comunicación vacila y huele a falso. Con el tiempo, incluso se rompe o se convierte en un engaño deliberado. Esto es dolorosamente visible hoy en día en nuestro mundo contaminado por ruido, física y mentalmente. Incluso la distinción básica entre verdad y falsedad parece a menudo degenerar en la vida política en ataques mordaces entre los contendientes. También es una causa adicional de angustia en la actual crisis de salud. ¿En qué opinión confiamos durante la pandemia? ¿Tienen algún mérito las teorías más extremas? ¿Dónde está la autoridad antes de poder darle confianza a algo?

Cuando usamos palabras cada vez más fuertes para ocultar la ausencia de silencio en la comunicación, se convierten en una capa adicional de falta de autenticidad, separación y desconfianza. Solo queremos decir, ‘¡cállate!’ La comunicación se vuelve más nublada, más ruidosa y ajetreada. Así, la primacía y la pureza del silencio afirmada por la tradición mística puede ayudar a mejorar las relaciones sociales que se establecen por su modo de hablar, escribir, escuchar y leer. Si la meditación crea comunidad, también la sostiene. Suena ingenuo pero creo que llegará el día en que todas las reuniones de negocios comenzarán de forma rutinaria con un período de silencio porque las personas se habrán dado cuenta de cuánto mejores son los resultados cuando lo hacen. El silencio purifica el lenguaje.

Toda esta reflexión tiene un lugar en el significado de la Resurrección. Jesús fue ajusticiado por un recurso a una abstracción: ‘es mejor que un hombre muera por el pueblo’. Así es como se justifica la inhumanidad y se nos encierra en patrones ancestrales de opresión e injusticia. La Resurrección explota esta hipocresía de abstracción y deshumanización al revelar la encarnación completa del ser humano en la cima de su evolución. El cuerpo resucitado de Jesús no es un signo de privilegio divino sino una idea de nuestro destino. Ver a Jesús resucitado: ¿qué significa ‘ver’? – es saborear los primeros frutos de la cosecha humana. Pero, ¿por qué insistir en la resurrección corporal? Parece absurdo. Wittgenstein dijo que no podía entenderse por la razón sino sólo por el amor. ¿Cómo cambia el cuerpo de forma? ¿Por qué es el cuerpo tan importante y por qué es más importante en la fe cristiana para el significado humano que en cualquier otra tradición?

Cuando nos preguntan ‘¿cuál es el lenguaje sagrado del cristianismo?’, nos quedamos perplejos. Conocemos el idioma sagrado de hindúes, judíos y musulmanes. Pero el ¿lenguaje sagrado cristiano? ¿griego? ¿arameo? ¿latín? Cuando estas respuestas fallan, la gente empieza a volverse más abstracta: ¿el amor? ¿la Iglesia? ¿la Eucaristía?

El lenguaje sagrado del cristianismo no se puede expresar adecuadamente con palabras. No es esencialmente verbal aunque es una transmisión esencialmente oral, incorporada e interpersonal. Su lenguaje es todo el misterio del cuerpo humano. No los cuerpos idealizados de Miguel Ángel sino tu cuerpo y el mío, tal como son mientras escribo y tú lees esto. El Evangelio sólo está esbozado en palabras, palabras asombrosas, pero está completamente escrito en carne, en ‘lenguaje corporal’, porque Dios fue traducido perfectamente en  carne cuando la Palabra se encarnó en el vientre de María. En la revelación cristiana, Dios no nos envió un mensaje escrito. Dios se encarnó en un cuerpo que creció  desde la infancia hasta la madurez, se sintió cansado, hambriento, conoció el deseo, el placer y el dolor, lloró y murió. Como nosotros: vivió y murió – y resucitó – en un estado encarnado.

En los Hechos apócrifos de Juan, Jesús es descrito bailando en círculo después de la Última Cena con sus discípulos, habiendo bebido al menos tres de las copas de vino rituales. Los convoca a todos a que se le unan porque ‘si no bailas no sabrás lo que sabemos’. Recordé esta escena la noche del domingo de Pascua. Estábamos en Bonnevaux sentados frente al claustro terminando una barbacoa. Cuando alguien trajo un altavoz y lo vinculó a su teléfono, la música llenó el aire. La primera pieza fue la irresistible música de baile de Zorba el griego. Al poco tiempo, la gente estaba bailando, aunque algunos (como dice Mt 28:17) ‘dudaban’. Pensaron que tal vez se verían tontos, así que comenzaron a llevar los platos adentro.

Pero se dejaron arrastrar al baile. La enseñanza de Jesús no es dogmática sino coreográfica. El Reino es un baile al que cualquiera puede unirse y que todos deben completar. Si añades condiciones y calificaciones a este llamado a la plenitud de vida, lo desacreditas. Esto es lo que ha hecho el cristianismo institucional a lo largo del tiempo, especialmente con respecto al cuerpo. Si el lenguaje de la fe cristiana es el cuerpo, ¿cómo se puede comunicar esa fe colocando el miedo, la represión y la culpa en aquellos aspectos del cuerpo especialmente relacionados con el placer y la felicidad?

El cuerpo no sólo está hecho para sufrir y morir. A medida que se reforma el cristianismo institucional, se reconoce una vez más el cristianismo encarnado. El agente activo en el reconocimiento de esta forma de encarnación es la contemplación. Como en el viaje de meditación de la cabeza al corazón, el primer gran descubrimiento es la pura maravilla de nuestro estado encarnado.  

Nuestro cuerpo es una enciclopedia que comprende todo tipo de conocimientos porque los seres humanos somos un microcosmos del universo. El cuerpo sabe más que nosotros y nunca nos engaña. Formado a partir de las energías materiales del universo, el cuerpo tiene potencial mucho más allá de su forma material para extenderse sin límites hasta los confines del universo. Podemos llevar el Evangelio a todo el mundo como dijo Jesús. En Marcos 16:15 Jesús dice ‘predicad el Evangelio a toda la creación’. Esta encarnación, el evangelismo universal no es una campaña de reclutamiento de miembros. Tampoco tenemos que predicar a árboles o galaxias lejanas. Se trata de despertar en la Mente de Cristo. Porque, ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero tenemos la mente de Cristo ‘(1Cor 2:15). 

Lo hacemos desde dentro de la danza, superando nuestro miedo a la inclusión y la unión y perdiendo la autoconciencia: la danza entonces habla por sí sola. Al deshacerse del miedo, incluso del odio al cuerpo, el cristianismo encarnado genera una evangelización más auténtica a través de una forma contemplativa de comunicación. Sus palabras resuenan con la experiencia de fe infinitamente encarnada atestiguada por la Resurrección.

El Nuevo Testamento habla de la experiencia de la Resurrección de los discípulos como una completa transformación personal expandida en comunidad. En el fondo, está el reconocimiento de los discípulos de Jesús resucitado después de haber superado el desconocimiento, el miedo y la duda y, por supuesto, el sentirse reconocidos y acogidos por él. Este reconocimiento revitaliza y dinamiza a todos aquellos que ‘ven y creen’, devolviéndoles a su vida diaria con un nuevo compromiso, propósito y libertad. Sienten algo nuevo – todavía no todo – de la vida que Jesús está viviendo ahora ya través de ellos. Se sienten encarnados y arraigados y, a la vez, llenos de una espontánea libertad de espíritu que corta las cadenas que aún retienen a la danza. Después de un tiempo, como meditadores que sienten los efectos transformadores en sus vidas, comienzan a hablar sobre lo que han encontrado.

John Main dijo que el gran defecto de la Iglesia es subestimar el poder del Evangelio reduciéndolo a la moralidad y la conformidad social. Así es como la tradición mística ha desafiado durante mucho tiempo al cristianismo institucional.

Hoy en día, la ciencia a menudo nos recuerda, mejor que la Iglesia, la maravilla de la realidad. Los electrodos que tocan el cerebro durante la cirugía con frecuencia devuelven al paciente una experiencia pasada con todos los detalles y la inmediatez del evento original. Un concierto se ‘recuerda’ con cada nota que se toca, la risa estalla en un evento divertido olvidado hace mucho tiempo, un objeto insignificante de la niñez se representa con total recuerdo. Este recuerdo no es la reproducción de una grabación de vídeo observada “ahora” en oposición a “entonces”. Es inexpresablemente real, tan presente como en el “pasado” y el individuo está totalmente presente con él. 

¿No es éste el significado de «anamnesis», el hacer presente en la Eucaristía a Cristo que es «el mismo ayer, hoy y siempre» (Hb 13, 8)? Jesús resucitado está igualmente presente en todas las dimensiones del tiempo y en todos los lugares. “Corta la madera y estoy allí. Levanta la piedra y estoy allí” (Evangelio de Tomás). Como despertarse del dormir o enamorarse, ocurre por etapas. Nos hace presentes a todo aquello a lo que Él está presente. Son maravillas incluso si están fuera de nuestra zona de confort de la corriente de la realidad habitual. Muestran nuestra capacidad para una vida expandida y una conciencia presente en el cuerpo, incluso aquí y ahora. El cuerpo es el campo de la experiencia y él mismo se transforma. Se vuelve extraño y familiar: “si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no puedo decir », como San Pablo describió su experiencia mística.

El yo encarnado que cada uno de nosotros manifiesta es un microcosmos del cosmos y de una realidad eterna que se extiende por todos los husos horarios. Las fotografías microscópicas del interior de los órganos se parecen asombrosamente a fotografías de galaxias y cúmulos de estrellas. El cuerpo es un “nanocosmos” (un nano es una mil millonésima parte de un metro) y una maravillosa belleza une lo cósmico y lo microcósmico.

En Cristo, en ese pequeño espacio en el corazón, estamos todos y en todos está. Espacio y tiempo ya no son lo que solía ser nuestra conciencia separada del ego porque en esa unidad encarnada estamos incluidos en la totalidad de toda la experiencia de la vida. No hemos llegado al punto sin retorno todavía. Sin embargo, la forma en que vivimos ahora se ve profundamente realzada por una creciente conciencia de esta realidad.

Recientemente y con entusiasmo, los físicos informaron del descubrimiento de una quinta fuerza nueva en el universo. Si se verifica, cambiará la forma en que vemos todo y nos ayudará a desarrollar nuevas ideas. Fue una hermosa noticia, elevándonos a un panorama mayor en esta época de Covid. ¿Por qué debería de haber competencia entre ciencia y fe? La noticia de la quinta fuerza, pequeña en comparación con la historia de la Resurrección, es como parte del proceso de aprendizaje evolutivo del viaje de la humanidad.

Si olvidamos el cuerpo como el lenguaje sagrado del cristianismo, no podremos hablar con autoridad sobre el descubrimiento que nuestra fe revela. Si viéramos la maravilla y la belleza del cuerpo en lugar de sus peligros morales, la programación de la Iglesia institucional cambiaría y le permitiría bailar en el mundo. Un cristianismo encarnacional percibe los signos apenas descriptibles, los vívidos indicios y vislumbres del cuerpo resucitado de Cristo, penetrando y formándonos incluso como formas en nosotros.

El gran misterio se revela en las pequeñas cosas. La mente contemplativa encuentra riquezas infinitas en una habitación pequeña y nuestro vacío atrae su plenitud. Recordar que la contemplación lleva a la encarnación a su plenitud nos ayuda a estar presentes en cómo la Palabra que habló en la creación surgió de las infinitas y silenciosas profundidades del Ser. El silencio de un amor que ha venido hacia nosotros y espera nuestra llegada, esto es lo que se anuncia en la Resurrección.

Con mucho amor,



PD – Traducido y abreviado por WCCM España