P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence: Primer Domingo de Adviento 2021

Primer Domingo de Adviento 28 de Noviembre de 2021  
Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación. Guardaos de que no se endurezcan vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan la faz de la tierra. Estad en vela, orando todo el tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis permanecer de pie delante del Hijo del hombre”
Entre otras cosas, los Evangelios son una gran obra de arte. De hecho, son una suprema obra de arte espiritual. Como todo arte, reflejan lo que sentimos nosotros seres humanos e iluminan estos sentimientos con percepciones transformadoras. Tenemos la impresión de que los Evangelios nos conocen antes de que los leamos. Traen al campo de la conciencia lo que normalmente permanece en las fronteras no verbales y no imaginadas. Si los escuchamos sabiamente hacen visible lo invisible y lo hacen visible mediante la interacción con nuestra interpretación. Ni son mágicos ni nos tratan como a niños pequeños. Si simplemente tomamos las palabras y las imágenes al pie de la letra, nos perdemos la oportunidad de mirar entre bastidores y, como el profeta Daniel, de “contemplar las visiones de la noche”. Aprovechemos las próximas cuatro semanas para encontrarnos con estas fuerzas de sabiduría que llamamos evangelios de una manera renovada y más íntima.  
Según comenzamos el Adviento, un tiempo reservado por la antigua sabiduría litúrgica para prepararnos para la celebración auténtica de la Navidad, se nos presentan en primer lugar una serie de profecías apocalípticas. Hoy en día, nos hemos acostumbrado a mensajes que parecen derrotistas y agoreros en relación con las predicciones acerca del cambio climático, la corrupción financiera, las guerras y las tragedias que sufren las familias de refugiados, utilizados despiadadamente como objetos de políticos y traficantes.  
Las palabras de Jesús en este Evangelio del primer domingo de Adviento describiendo un día de juicio final nos resultan aun mas escalofriantes. Muchos cristianos las interpretan erróneamente como predicciones -que no son lo mismo que profecías- y las toman literalmente. Y lo hacen a pesar de que Jesús, hablando como culminación del linaje de los profetas bíblicos, se refiere a cosas que suceden en todas las épocas. Echad un vistazo a las noticias de hoy.  
Quizás la tendencia a tomarlas literalmente revela un miedo a lo que realmente significan. Ilustran el sentido de mortalidad de cada ser humano así como el terror que surge de un mundo en constante cambio sobre el que tenemos poco control. Es más fácil convencerse a uno mismo de que el mundo arderá en llamas mañana que vivir en paz con el hecho de que cualquiera de nosotros podría fallecer antes de que termine el día de hoy.  
Sin embargo, estas profecías ni son sensacionalistas ni pretenden infundir el miedo. Al contrario, nos imponen el requerimiento de estar despiertos, en alerta, rechazando el libertinaje de la distracción dañina y descubriendo la realidad escondida pero siempre presente de la oración continua. Mirad al interior, no arriba hacia el cielo. Estad presente en el presente que está presente, en lugar de imaginar el mañana.  
El ‘Camino’ del Evangelio no consiste en vivir con miedo y estremecimiento. Se trata de reconocer cuándo somos manipulados por el miedo, desde nuestro inconsciente o desde los medios de comunicación social, y escoger el camino de la ‘liberación’ en su lugar. El verdadero Fin es esta liberación del miedo al fin.  
Permitidme sugerir una habilidad para aprender cada semana del Adviento. Esta semana podría ser la de proteger a nuestro corazón y a nuestra mente del miedo y su progenie, exponerlo y danzar libremente sobre él.  

Laurence Freeman, OSB  
Traducido por WCCM España

P. Laurence Freeman OSB

Lectio Divina – Tocando lo Sagrado

P.Laurence Freeman OSB

Estadios de Contemplación, Catedral de Chartres

Por medio de la Lectio Divina aprendemos a conocer el corazón de Dios, a través de las Palabras de Dios (San Gregorio Magno)

“Se presentaban tus palabras, y yo las devoraba;

 era tu palabra para mí un gozo

y alegría de corazón” (Jer 15, 16).

Cuando nos abrimos y nos mostramos receptivos a la Palabra de Dios tiene lugar la conversión. Es una revolución en las estructuras profundas de la personalidad que, si es genuina, continúa durante el resto de nuestra vida. La Palabra es verdaderamente un instrumento afilado para separar la verdad de la ilusión y para penetrar los lugares secretos del corazón” (Laurence Freeman, OSB).

La experiencia de la Lectio Divina

Lectio Divina significa lectura profunda. Permite que un texto sagrado despliegue su riqueza en ti. De él fluyen sanación, sabiduría, gozo, paz y fortaleza. Es una manera específica de oración y, por eso, necesita su propio tiempo reservado para ello. Este tiempo puede ser corto o largo y puede preceder o seguir a un tiempo de meditación en el que todos los pensamientos y palabras se entregan al silencio.

Para describir la experiencia de Lectio normalmente se utiliza una serie tradicional de pasos. Pero estos son simplemente un esbozo de los elementos de la práctica de la Lectio, que es un proceso sutil, libre y dinámico, por lo que no tenemos que ‘seguir’ estos pasos mecánicamente.

  1. Preparación

Puedes proceder de manera similar a como te prepararías para un tiempo de meditación. Dedica un momento o dos para desconectar de los pensamientos o actividades que te han estado ocupando inmediatamente antes: una breve sesión de estiramientos, un paseo al aire libre, escuchar música o simplemente observar tu respiración.

  • Lectura

Habitualmente, leemos rápidamente con los ojos y el cerebro piensa en lo que el ojo lee. La lectura de la Lectio se hace con el ojo del corazón y se escucha con el oído del corazón. El ‘corazón’ en este sentido significa un punto de integración, no de análisis, y de percepción, no de ideas. Tómate tu tiempo. Evita los juicios, explicaciones o conclusiones sobre lo que significa el texto. Ábrete. Déjate sorprender. Procede lentamente.

  • Repetición.

Observa atentamente si hay alguna palabra o frase que te invita de manera especial. Repítela con amabilidad, despacio, rumiándola, saboreándola. ¿A qué te sabe? Procura que esto tenga lugar en el corazón más que en la cabeza. Con paciencia, deja que se hunda en tu corazón y que actúe ahí. No pienses que tienes que llegar a alguna conclusión o encontrar una explicación. Deja que surja cualquier sentimiento, pensamiento o duda, y no los juzgues.

  • Escucha y conexión.

Escucha la forma en que el Espíritu te guía, inspira, sana o llama a través de esta Lectio. Mira a ver si conecta con algún asunto en tu vida que ahora sea de particular importancia -un problema, sufrimiento, decisión o relación. Permanece en quietud con aquello que se vaya revelando y confía en ello. La palabra es mensajera de amor. Permítete recibir el mensaje y sentirte amado. Permite que la Palabra de ahora te lea.

  • Ser.

Ahora pasa del texto al silencio, del pensamiento sutil a la quietud de la mente. Permite que emerja el mantra y dilo, pronúncialo, escúchalo. Deja ir todo pensamiento e imaginación. Haz esto durante una sesión de meditación completa, como siempre, o incluso durante unos momentos, dependiendo del tiempo de que dispongas.

Oración final

“Tu Palabra está viva y activa. Tamiza los propósitos y pensamientos del corazón. Ve todo y perdona todo. Que tu Palabra se encarne en mí. Amén”.

Sugerencias prácticas

Gregory Ryan, en su libro El Corazón Ardiente, ofrece las siguientes sugerencias prácticas:

  • Lee despacio y con atención amorosa, deteniéndote siempre que las palabras te lleven al silencio.
  • Cierra los ojos y percibe el significado que las palabras tienen para ti ahora. Más aún, percibe la Presencia que se encuentra en ellas. Deja que la realidad de las palabras se vaya convirtiendo cada vez más en una parte de tu ser.
  • Durante el tiempo de lectio, el contexto histórico del pasaje no es tan importante como el lugar que ocupa ahora en tu vida. Realmente, tú no eres la misma persona que hace diez años, ni cinco, ni siquiera que hace un año. Y ya que siempre eres una ‘persona nueva’ tu respuesta a la Palabra nunca será la misma.
  • Puede ser que un día descanses en una paz profunda. Otro día podrás ser consciente de que estás sintiendo tensión, enfado o pena. Estos sentimientos no deben causarte ninguna ansiedad porque todos ellos son parte de la acción sanadora de Dios que está obrando en ti.
  • Con el tiempo aprenderás a aceptarte como una obra en construcción. Tu aprecio creciente por la Palabra Viva de Dios te conducirá a una vida en constante asombro, gratitud y amor.

Traducción: WCCM España

Noticias de la Comunidad, P. Laurence Freeman OSB

Charla para Jóvenes Adultos con Laurence Freeman – 17 de julio

ACTIVIDAD SIN COSTO PARA PERSONAS DE 18 A 40 AÑOS.

REGISTRO GRATUITO:  https://wccm.org/la-vida-sabia-y-la-alegria-de-la-conexion-registro-gratuito/

Para unirse al grupo de jóvenes meditadores del WCCM (de 18 a 40 años) en Whatsapp: https://chat.whatsapp.com/CC41lVgBeZVGBcOyAkd2LW

P. Laurence Freeman OSB

El momento presente. Por P. Laurence Freeman

Bonnevaux Meditation Group (BMG) 

14 de mayo 2021 

EL MOMENTO PRESENTE – Laurence Freeman 

En tu vida laboral o empresarial, estas familiarizado con el pensar en el futuro, tomar buenas decisiones y correr riesgos calculados. La pregunta que me gustaría considerar hoy es, ¿cómo se relaciona esta actividad profesional con nuestra práctica de meditación? 

La respuesta obvia es que la meditación te aporta una mente más clara, una mente más tranquila; te permite distinguir entre tus emociones o prejuicios y tus decisiones y juicios racionales. En ese sentido, por supuesto, la meditación nos ayuda a lidiar mejor con nuestros problemas. Pero me gustaría profundizar un poco más al hacer esta pregunta: ¿cómo nos ayuda el estar en el momento presente, a actuar de manera responsable sobre el futuro? No meditamos para escapar de nuestros problemas. Tampoco meditamos para resolver nuestros problemas durante la meditación. Pero sí que meditamos por muchas razones, o por una razón profunda, que nos permite lidiar con el futuro o lidiar con el pasado de una manera mejor. 

La meditación consiste en dejar de lado todos nuestros pensamientos, incluso los buenos pensamientos. Si estás preocupada por algo, será bueno poder dejar de lado tus preocupaciones y ansiedades. Pero eso lo podrías hacer viendo tu programa favorito de Netflix, saliendo a correr o disfrutando de una buena comida con los amigos. Pero en la meditación no se trata solo de escapar. Se trata de dejar a un lado, soltar y permitirnos de forma natural, muy natural, no a la fuerza, entrar en el momento presente, saborear la sabiduría del momento presente. 

Una gran parte de nuestras mentes están terriblemente ocupadas con pensamientos y sentimientos sobre el pasado o el futuro. Encontramos una combinación de pasado y futuro a la que llamamos fantasía donde la mente no deja de dar vueltas, imaginando cosas buenas o malas. Sabemos que dejar de lado nuestros pensamientos no es fácil, porque los pensamientos son potentes. Son fuerzas poderosas y nos alejan del momento presente, incluso con un pequeño sentimiento de culpa cuando nos decimos:  «No debería dejar de lado estos pensamientos; debería estar resolviendo mis problemas «. 

Así que meditar no es fácil, pero es simple. Y decir el mantra es una decisión. Es nuestra decisión seguir entrando en el momento presente; decir el mantra es un acto decisivo. Es una buena decisión. No es algo vago, confuso e incierto. Eso no significa que digamos el mantra perfectamente, por supuesto, pero sí significa que estamos decidiendo estar en el momento presente. Y esa decisión tiene una poderosa influencia en todo nuestro estilo de vida. Nos distraemos fácilmente resolviendo problemas, soñando despiertos, preocupándonos, pero el mantra nos mantiene en el camino hacia el momento presente. El momento presente tiene una profundidad infinita. No se trata solo de dónde está el segundero de su reloj en este momento. El momento presente es la eternidad. A todos los efectos, por ahora, el mantra es nuestro camino hacia el momento presente. 

Somos tentados fácilmente. Recuerdo cuando Ray Dalio estaba dando una charla hace unos años en Georgetown University. Comenzó a hablar sobre la meditación y cómo a menudo le conducía a un espacio muy creativo. Dijo: “me vienen a la mente grandes ideas, incluso ideas brillantes o soluciones a nuestros problemas”. Pero Ray Dalio aconseja a que abandonemos incluso estas magníficas ideas. Todo esto es cuestión de práctica. Puede que no nos haga perfectos, pero nos hará mejores, cada vez mejores. Debido a que el momento presente es eterno, hay infinitos grados de perfección. Así que siempre estamos mejorando. 

La práctica nos enseña qué es lo que hacemos realmente cuando meditamos y por qué meditamos. Despierta una comprensión que al principio puede que no tengamos del todo claro, pero crece. Y, paso a paso, nos damos cuenta de lo que significa el momento presente. Es un espacio, no un lugar. Mi reloj aquí dice que son las 12:16, en Francia; ese es un lugar y yo estoy en Bonnevaux. Pero el momento presente es un espacio, no un lugar. Es un momento en el tiempo, pero también fuera de tiempo. Es más grande que el tiempo. 

El momento presente es una experiencia que reconocemos como una experiencia de paz, un sentido de propósito. No es solo una solución a nuestros problemas, sino una resolución, una integración, una armonización, una liberación del miedo, de la ira y del deseo. Es ser consciente de un cielo despejado sin nubes, sin pensamientos y sin tormenta. Así que es una muestra de lo que Jesús llama el «Reino de Dios» y el Buda llama «Nirvana». Jesús dijo: «Tranquilizad vuestros corazones afligidos y desterrad vuestros temores. No os preocupéis por el mañana. Estoy con vosotros. Lo estoy ». Buda lo dice de forma diferente: “No te detengas en el pasado. No sueñes con el futuro. Concentra la mente en el momento presente «. 

La meditación nos enseña por experiencia que esto es posible. Al principio piensas que es una idea hermosa, pero que realmente no puedes lograrlo. Pero la práctica te hace darte cuenta de que es posible y está sucediendo. Se puede conseguir paso a paso. Y luego, de repente, lo consigues, lo experimentas, eres consciente de ello. Pero el viaje continúa. 

Estar en el momento presente significa experimentar la alegría inherente a ser. Simplemente “ser” es estar gozoso. Todos sabemos que “hacer” crea problemas. Puede que disfrutes de lo que estás haciendo pero lo que hagas, tarde o temprano, te creará problemas. Pero ser es pura alegría. Y con ello viene la frescura, la esperanza y la energía para hacer lo que se supone que debemos hacer. Y esta, creo que es la respuesta importante a la pregunta con la que comencé: ¿Cómo nos permite la meditación vivir en el momento presente y ser responsables del futuro y, por supuesto, no quedar atrapados en el pasado? ¿Cómo nos liberamos de los impulsos y compulsiones del ego? Esa es la respuesta. Nos liberamos de esos impulsos cuando el corazón y la mente se aquietan. Entonces, la meditación no significa que no planeemos la sucesión en nuestra empresa. O que no nos preocupemos si descubrimos que no tenemos suficiente dinero para terminar un proyecto de construcción. O no nos impide entrevistar a personas para futuros puestos en nuestra organización. La meditación significa que hacemos estas cosas necesarias de una manera muy diferente a si estuviéramos controlados por nuestro ego. Lo hacemos básicamente con el sentido del deber y del destino. 

El Bhagavad Gita, que es otra gran fuente de sabiduría, habla sobre cómo hacer tu trabajo en la vida, sea el que sea de manera eficiente para que se convierta en un buen trabajo en todos los sentidos. San Benito dice que la ociosidad es enemiga del alma y que se reserve tiempo todos los días para el trabajo manual. Todos tenemos muchos roles en la vida. Uno de ellos es el de trabajador, ya sea que eso signifique barrer las calles, o limpiar los baños, dirigir una empresa financiera, o presidir una nación en tiempos de crisis. 

Creo que es útil que de vez en cuando nos imaginemos lo que podríamos estar haciendo si no hiciéramos lo que estamos haciendo y lo que probablemente planeamos hacer en el futuro. Si perdieras todo, ¿qué te gustaría hacer?  Yo, por ejemplo, sería muy feliz barriendo las calles porque te mantiene sano, se ven los resultados de inmediato, es un buen servicio para los demás y tienes objetivos sencillos y muy claros. El simple hecho de barrer las calles no sería el peor trabajo del mundo. 

Pero sea cual sea el trabajo que estés haciendo, debes hacerlo con un sentido del destino, en lugar de solo por ambición. Según el Bhagavad Gita, es mejor vivir tu propio destino de manera imperfecta que vivir el de otra persona o imitar el destino de otra persona perfectamente. Krishna le habla a Arjuna sobre el deber: «Haz tu trabajo sin apego a los resultados o recompensas». ¿Con qué frecuencia nos interesamos más en los resultados y en las recompensas que en el trabajo en sí? ¿En qué casos es mi trabajo y en cuáles es el trabajo del ego? Por lo tanto, la meditación, al familiarizarnos con el momento presente, nos ayuda a ver la diferencia entre la ambición, la codicia, la lujuria por el poder o la fama, y nuestro deber y nuestro destino. Así, podemos saborear el presente, aunque sea por unos momentos. 

La meditación cambia el espíritu con el que trabajamos: la disposición mental, nuestras emociones, impulsos emocionales, todas las formas en las que evaluamos situaciones, vivimos con incertidumbre, asumimos riesgos necesarios, vemos las cosas en perspectiva y tomamos las decisiones necesarias de la mejor manera. Para poder dar respuesta a las consecuencias del pasado, los errores o accidentes pasados, podemos planificar para el futuro, sin dejar de estar centrados firmemente en el momento presente. De hecho, necesitamos estar centrados en el momento presente para poder hacer bien esas cosas. De lo contrario, seguiremos repitiendo los mismos errores. Mirad el mundo, fijaos en la situación de Israel y Palestina en este momento; seguimos repitiendo los mismos errores. Repetir el mantra nos ayuda a dejar de repetir el pasado y nos muestra qué es realmente la vida, para qué es realmente y cómo debemos vivir y encontrar alegría en ella incluso cuando hay problemas. Y nos ayuda a comprender cuál es nuestro destino, cuál es nuestro deber.

Laurence Freeman

Traducido por WCCM España

P. Laurence Freeman OSB

Tercer retiro con el P. Laurence. traducido al español

Retiros con el Padre Laurence

Niveles de Consciencia y los Frutos del Espíritu

Próximamente  

2) Las fuerzas del inconsciente – Abril 29 al Mayo 2

3) El muro de tabique del ego – Mayo 27 al 30

4) Un avance decisivo – Junio 12 al 15

5) Iluminación gradual – Julio 22 al 25

6) Reconociendo al jardinero – Septiembre del 9 al 12

7) Viviendo la nueva vida – Octubre 4 al 7

8) La Jerusalén celestial – Noviembre 18 al 21

Los temas que Laurence desarrollará durante el año estarán vinculados a una exploración de los niveles de conciencia que vamos descubriendo a través de la práctica de la meditación. Con eso en mente, desarrollará una serie de charlas en estos retiros como si estuviera compartiendo con nosotros capítulos de un libro sobre los temas esenciales de la enseñanza de John Main y los Frutos del Espíritu tal como los describe San Pablo en su carta a los Gálatas (Gal 5: 22-23). Estos pueden entenderse como los valores esenciales que iluminan el significado de la condición humana.

Para el meditador también puede verse como el fruto de una práctica diaria que conduce a una transformación de todo nuestro ser interiormente y en todas nuestras relaciones y actividades en el mundo: amor, alegría, paz, paciencia, bondad, bondad, fidelidad, dulzura y templanza o autocontrol. Todos estos retiros estarán en línea y estarán abiertos a cualquier persona que se una.

Tercer Retiro: El muro de tabique del ego

Laurence Freeman

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Laurence Freeman es un monje benedictino del Monasterio de S. Maria del Pilastrello, Lendinara, Italia, en la Congregación Benedictina de Monte Oliveto. Es Director de Bonnevaux y de La Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana.

El siguiente nivel de consciencia puede llevarnos a enfrentar nuestras sombras y experiencias turbulentas olvidadas del pasado, que se encuentran encerradas en el disco duro de la memoria. La meditación trae sanación y libertad a este nivel siempre y cuando no entremos en una introspección excesiva. Comprender cómo actúa la gracia en la naturaleza durante el trabajo de contemplación es parte de ver los aspectos cristianos de la meditación.

Horarios en Montevideo

Además de la Misa del Domingo, los 3 primeros días tendrán los siguientes horarios:

JUEVES 27 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Charla del P Laurence 1

10:00 a 10:45 AM Meditación

10:45 a 11:30 AM Grupos de reflexión

12:00 a 13:00 AM Plática del P Laurence 2

13:00 a 14:00  Meditación.

VIERNES 28 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Charla del P Laurence 3

10:00 a 10:45 AM Meditación

10:45 a 11:30 AM Grupos de reflexión

12:00 a 13:00 AM Plática del P Laurence 4

13:00 a 14:00  Meditación con la comunidad Internacional

SÁBADO 29 DE MAYO

09:00 a 10:00 AM Plática del P Laurence 5

10:00 a 10:45 AM Meditación

11:00 a 11:40 AM Grupos de reflexión

DOMINGO 30 DE MAYO

10:00 a 11:00 AM Plática del P Laurence 

11:00 a 11:45 AM Conclusiones del retiro

1200 a 13:30 AM Eucaristía contemplativa 

Donativo

– Costo de este Retiro: 25 US$

– Costo por Todos los Retiros: 50 US$

– Donativo opcional para becar a alguien: 25 US$ o 50 US$

Pagos por Tarjeta de crédito, Paypal, o depósitos directos a la cuenta

de la comunidad en México:

INBURSA: CLABE 036180 500568396954

Beneficiario: Comunidad Mexicana para la Meditación Cristiana

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