Noticias de la Comunidad

Acerca de nuestra comunidad

NUESTRA COMUNIDAD – ESTATUTOS E IGLESIA
Una breve nota para dar a conocer aspectos formales de nuestra comunidad.

ESTATUTOS  
Desde 1993, la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana se rige por unos estatutos que se han ido actualizando periódicamente según ha ido haciendo falta. Los Estatutos recogen nuestros objetivos y propósito, los principios operativos, y la estructura y gestión de la Comunidad.
Objetivos y Propósito  
Nuestros objetivos y propósito dejan meridianamente clara nuestra naturaleza como comunidad cristiana:   Compartir la enseñanza de la meditación contemplativa cristiana en todo el mundo, como la expresión más sencilla del misterio de la oración y cuya práctica conduce a una unión cada vez más profunda con el Cristo Resucitado.
Apoyar y sostener a los meditadores cristianos poniendo a su disposición todo lo que los nutra en la tradición viva de la meditación cristiana. Desarrollar un sentido de comunidad entre los cristianos fomentando la formación de grupos de meditación.Fomentar el diálogo y la meditación entre los cristianos.  

Principios Operativos  
Las actividades de la Comunidad y la de sus órganos de gestión se basan en los siguientes principios:  
Serán inclusivos con todos aquellos que practican la meditación cristiana tal y como la enseñó John Main. Funcionarán en régimen democrático y consultivo. Su estructura de gobierno responderá ante los miembros. Las decisiones se basarán en un consenso más que en votaciones mayoritarias rutinarias. Fomentarán la autonomía de grupos individuales, centros de meditación, consejos nacionales y coordinadores nacionales en la gestión de sus asuntos. Aun así, habrán de permanecer en comunión con el espíritu de la Comunidad.  
En resumen, somos una comunidad contemplativa cristiana que aspira a una unión mas profunda con el Cristo Resucitado y que desea compartir su camino en todo el mundo. Fomentamos la autonomía de todos los miembros, las decisiones por consenso, y la gestión democrática y consultiva.    

RECONOCIMIENTO ECLESIÁSTICO   El 11 de Julio de 2007, festividad de San Benito, patrono de Europa, el Obispo de Brescia decretó el reconocimiento de la asociación civil “Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana” como “Asociación Privada de Fieles”, otorgándole personalidad jurídica después de aprobar sus estatutos:   A picture containing text, letter, paper, fontDescription automatically generated  
 
RELACIONES CON EL EPISCOPADO  
En los dos últimos viajes del P. Laurence Freeman a Uruguay fuimos recibidos muy cordialmente por el Cardenal Daniel Sturla quien se interesó por nuestra labor tanto con grupos de adultos como con niños.


PATRONOS  
Según recogen nuestros Estatutos, los patronos son individuos de la Comunidad o de la sociedad en general que apoyan y respaldan la misión de la Comunidad.   Actualmente, contamos con los 19 patronos siguientes:  

Cardenal Walter Kasper, Alemania
Cardenal Vincent Nichols, Westminster
Cardenal John Tong Hon, Hong Kong
Su Eminencia Cardenal Sean Brady, Irlanda del Norte
The Most Rev. Paul Gallagher, Vaticano
Arzobispo Jason Gordon de Port of Spain, Trinidad
Abad Diego M. Rosa OSB, Congregación de Monte Oliveto
Abad Michelangelo Tiribili, Italia
The Most Rev. Dr. Rowan Williams, Gales.
Professor Robert Kiely, Universidad de Harvard
Mary McAleese, Irlanda
Dr. Balfour Mount, Universidad McGill
Su Santidad el Dalai Lama, Dharamsala
Paul Harris, Canada
Margaret Rizza, Musician
Professor Bernard McGinn, Universidad de Chicago
Professor John Drew, Chancellor Emeritus, Regent’s University, Londres  

Los primeros nueve Patronos forman parte de la más alta jerarquía de la Iglesia Católica. Cuatro de ellos son cardenales. El Rev. Paul Gallaguer es el Secretario de Estado para Asuntos Internacionales en el Vaticano. También contamos con el Abad General actual y su predecesor de la congregación benedictina de Monte Olivetto. Dom Laurence Freeman OSB es miembro de esta congregación de la que tiene autorización y apoyo para su ministerio en WCCM.    Somos muy afortunados de contar además con una representación al máximo nivel de otras Iglesias Cristianas como el Most Rev. Dr Rowan Williams – Arzobispo de Canterbury (anglicano) hasta el 2012 – y también de otras tradiciones espirituales como el Dalai Lama, apreciado amigo de John Main y Laurence Freeman. La madre Mangalam, la madre Teresa de Malasia, también es Patrona.  
En palabras de Rowan Williams, “La Comunidad Mundial (para la Meditación Cristiana) es para mí, como para muchos otros alrededor del mundo, una muestra de lo que una Iglesia contemplativa y comprometida puede llegar a ser a través de la intensa fidelidad al silencio y a las creencias y experiencias compartidas.”   Rowan Williams participó, invitado por el Santo Padre, en el Sínodo de la Nueva Evangelización de 2012, y comentó:  
“Ser contemplativo, así como Cristo es contemplativo, es abrirse a toda la plenitud que el Padre desea verter en nuestros corazones. Con nuestras mentes sosegadas y preparadas a recibir, con nuestras autogeneradas fantasías sobre Dios y sobre nosotros acalladas, estamos por fin en el punto donde quizás empecemos a crecer.”   “La Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana, con sus fuertes raíces y afiliaciones benedictinas, ha traído nuevas posibilidades. Y, lo que es más, esta comunidad ha trabajado con ahínco para crear una práctica contemplativa accesible a los niños y a los jóvenes, y ello necesita el mayor impulso posible”.   “Habiendo visto de cerca -en escuelas anglicanas de Inglaterra- el modo caluroso con que los niños responden a la invitación ofrecida por la meditación en esta tradición, creo que su potencial para introducir a la gente joven en la profundidad de nuestra fe es verdaderamente muy grande. Y para quienes se han alejado de la práctica regular de la fe sacramental, los ritmos y las prácticas de Taizé o de la CMMC (WCCM sus siglas en inglés) son a menudo un camino de regreso al corazón y al hogar sacramental”.    

LA COMUNIDAD MUNDIAL PARA LA MEDITACIÓN CRISTIANA EN URUGUAY

En nuestro país, la comunidad constituye una Asociación Civil sin fines de lucro, cuyos estatutos se ajustan al espíritu de los estatutos internacionales.
Actualmente la Coordinación Nacional está a cargo de Carina Conte, apoyada por Philippe Sauval, Gustavo Rivero, Pablo Schaffner, Sofía García Ferrés y un equipo fraterno de coordinadores de grupos que trabajan en Montevideo y el interior del país con el corazón puesto en compartir el regalo de la meditación.

De izq. a der. Philippe Sauval, Cardenal Daniel Sturla, P. Laurence Freeman OSB, Carina Conte. Montevideo, 2014.

Noticias de la Comunidad

Formación gratuita para jóvenes.

Queridas amigas y amigos,Dentro del programa de formación para este año, la Comunidad ofrece un curso online gratuito de introducción a la meditación para jóvenes de 18 a 35 años. Para llegar a saber quiénes somos realmente, tenemos que entrar en contacto con nuestro centro y el Espíritu divino que lo habita. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que gran parte de los problemas que padecemos personalmente y como sociedad son de una naturaleza espiritual. Las soluciones no están en las redes sociales sino en la adecuada alineación de nuestro ser interior.El curso consta de ocho sesiones repartidas entre Febrero y Octubre y está liderado por otros jóvenes que ya están recorriendo este camino. Durante el curso, abordaremos temas como la vulnerabilidad, el propósito de la vida, el medio ambiente, y el equilibrio entre acción y contemplación. Pinchando aquí se accede a la información detallada del programa. El curso está en Ingles. Como es poco probable que estos jóvenes estén suscritos a nuestros envíos, por favor, pensar en familiares y amigos jóvenes que pudieran beneficiarse de este programa para animarles a que, por lo menos, se interesen y le echen un vistazo. Es valioso para ellos, para sus familias, y para la sociedad.

P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence: tercer domingo de Adviento 2022

Tercer Domingo de Adviento 11 de Diciembre de 2022  

Hoy es el gran momento de Juan el Bautista bajo los focos. Jesús, a quien reconoció y bautizó como su sucesor, ahora le reconoce públicamente. Él da testimonio de su importancia única como puente entre el antiguo y el nuevo régimen, la Ley y el Reino. En ellos, no vemos ni rastro de la competitividad, tan evidente y vergonzosa que hay entre los líderes del mundo de la política, la educación, el espectáculo o los negocios. Quizás esto se deba a que sabe que ambos estarían destinados a un fracaso catastrófico, y rara vez competimos con alguien para ser el mayor fracaso.

La sabiduría de ambos se forjó en la experiencia del desierto. Tras ellos vendría un ejército de discípulos que también serían habitantes del desierto y que describieron la ciencia de la práctica del desierto fundamentada en el arte de la oración del corazón. Como saben todos los habitantes del desierto, incluidos todos los meditadores, esta tarea se realiza simultáneamente en el cuerpo, a través de los muchos niveles de la mente, y con el poder del espíritu.

La primera etapa de esta adquisición de sabiduría es la más breve: el entusiasmo. Te pone en marcha con el primer fervor de conversión o apego romántico («¡He encontrado todo lo que siempre había estado buscando!»). Pero luego exige que nos comprometamos o sigamos adelante de nuevo.

Si optamos por el compromiso, que supone una reducción de opciones que precede a la dilación del corazón, entonces aparece la acedia. La nuestra es la Era de la Acedia, por lo que es difícil de reconocer y se confunde fácilmente con (o tal vez sea una forma de) depresión. Significa literalmente falta de cuidado, de preocupación y de precisión. Nos vuelve descuidados con nuestro trabajo e incapaces de disfrutar de las cosas que normalmente nos proporcionaban placer. Sus síntomas son dormir demasiado, comer en exceso, tener pensamientos suicidas o sentimientos de culpa por perder el tiempo, o ver ‘realities’ en la tele. Su dinámica tóxica es la resistencia a la invitación al amor.

Después de atravesar la acedia, pasamos a la apatheia, que es lo opuesto a la apatía. Significa la salud del alma completamente energizada y una ecuanimidad poderosa. Da rienda suelta a la creatividad y a la compasión como recursos naturales que fluyen libremente. En los días buenos, nos otorga la espontaneidad para celebrar y alabar. En los días malos, nos da la estabilidad para mantenernos a flote y surcar las olas.

Los maestros del desierto decían que ágape es hijo de apatheia. Es el amor de Dios por nosotros y crea nuestro amor recíproco por Dios, ilimitado e incondicional, de una manera aterradora, a la vez que seductora.

Cuando este ciclo de la experiencia del desierto se repite suficientemente en los elegidos, produce los profetas que hemos estado esperando y, finalmente, el que todos hemos estado esperando desde el principio.

Padre Laurence
Traducido por WCCM España

P. Laurence Freeman OSB

Reflexones del P. Laurence: segundo domingo de Adviento 2022.

Uno de mis santos favoritos es el ‘santo padre Máximo, portador de Dios, el quemador de cabañas’. No era, como se podría pensar, un pirómano místico, ya que solo quemaba sus propias chozas, que también construía, cada vez que se mudaba a otro lugar. Como muchos contemplativos que desean estabilidad en la quietud de Dios, se movió bastante. Sin embargo, sospecho que le gustaba el fuego, ya que a menudo le viene a la mente como una metáfora que describe su profunda y gozosa oración del corazón. Él compara la mente humana cuando se siente independiente de Dios con un pedazo de cera dura, que piensa que «todo está sólidamente en su poder». Cuando la cera se encuentra con el fuego, se derrite y se desprende de su ilusión de control. Así también lo humano, abrumado por el “fuego de la divinidad”, se ablanda y se vuelve fluido cuando es inflamado por el Espíritu Santo.

Juan el Bautista del evangelio de hoy era un personaje ardiente. Cuando hipócritas e impostores salían al desierto a verlo, él les decía lo que pensaba de ellos. Destacaba así otro aspecto del fuego que quema cualquier árbol que no produce buenos frutos. Es difícil aceptar que partes de nosotros necesitan morir. Sin embargo, una vez que el fuego ha hecho su obra destructiva y aún arde, lo percibimos de otra manera, bautizándonos “con Espíritu Santo y fuego”. El Bautista predicó un bautismo de arrepentimiento con agua. Cristo utiliza herramientas más enérgicas. Una vez iniciados, necesitamos perseverar en la renovación moral y tener coraje para la acción ética. Pero, después de que las cabañas que construimos hayan sido quemadas, podremos fundirnos en el fuego del amor.

Esta semana he participado en una conversación sobre si deberíamos subirnos al carro del enojo que ofrece la efímera seguridad de la corrección política, o aferrarnos a lo que nos parece la respuesta más justa. Estos momentos de conciencia podrían ser más fáciles para un Juan Bautista, que era tan independiente de la aprobación de los demás como puedas imaginar, o para un padre Máximo, que solo tenía que quemar su choza y seguir adelante. La elección es siempre entre pertenecer a una comunidad o a una multitud. La solidaridad que sentimos cuando seguimos nuestra conciencia, superando así el miedo al rechazo, es más profunda y nos sustenta más que la falsa unidad que sentimos en la energía de una multitud.

Tanto Juan el Bautista como el Padre Máximo volvieron su vista a Jesús y a su vulnerable comunidad en lugar de a la multitud. Vieron el fuego del amor que arde en el corazón en lugar del fuego del odio que puede hacer estragos en nuestras entrañas. La “oración continua” que buscaban los cristianos del desierto es el fuego del corazón de la Zarza Ardiente. Enseñaron “la oración con atención, es decir, sin ningún pensamiento”, a través de la recitación fiel de una sola palabra o frase sagrada. Este camino -que debe ser apoyado por una reducción de la distracción y el compromiso con el silencio- conduce por etapas a ser uno con Dios.

Insistieron en que este camino no era solo para los monjes del desierto. Es para cualquiera que trabaje en el mundo y quiera dedicarse a ello, reduciendo el grado de distracción y aprendiendo a amar el silencio en la medida de sus posibilidades. Se cuenta la historia de un alto funcionario imperial, llamado Constantino el Maravilloso, que fue un brillante ejemplo de presencia contemplativa. A veces, sin embargo, olvidaba lo que el Emperador le había dicho que hiciera y otros en la corte lo criticaban por ello. El Emperador le defendió diciendo que era cierto, que a veces la oración de Constantino “no le permite atender nuestras palabras sobre asuntos vanos y temporales” porque “toda su atención está puesta en Dios”. Mantuvo su trabajo. Tal vez el quemador de cabañas y el a veces olvidadizo funcionario puedan ser nuestros maestros para la segunda semana de Adviento.

Padre Laurence

Traducido por WCCM España