Enseñanzas Semanales

Enseñanza 21, Ciclo 5

La Conversión Interior del Corazón
Ya hemos hablado anteriormente del voto benedictino de la Conversión, la esencia del camino espiritual. Este voto desencadena el cambio que se produce en nosotros mismos como resultado del cambio en nuestra forma de ver la realidad ordinaria y despertar a la realidad más profunda en la que se asienta. Recientemente he vuelto a leer la explicación que hace John Main sobre la conversión y me gustaría compartirla con vosotros. “Existen dos niveles de conversión: uno a nivel externo, que se produce sobre los aspectos externos de nuestras vidas, y otro interno, que se produce en un nivel más profundo que podríamos llamar la conversión del corazón. Si nuestra vida sólo transcurre en el nivel externo, sin que pueda producirse la conversión interna más profunda del corazón, corremos el peligro de que nuestra vida espiritual sea simplemente externa, estéril y formalista. El lugar en el que te encuentres en tu vida exterior depende en última instancia de lo que esté sucediendo en el nivel más profundo, de si estás realmente abierto a la maravilla y al misterio de Dios… La conversión de la que estamos hablando aquí es un compromiso continuo y cada vez más profundo con ese nivel fundamental de nuestro espíritu que responde constantemente al espíritu que Cristo ha puesto en nuestro corazón. Podemos dejar que la religión sólo sea el cumplimiento de ritos externos, sacrificios y preceptos mientras nuestro corazón, donde reside el verdadero conocimiento de Dios, permanece dormido … Si realmente pudiéramos saber quién es Dios, si realmente pudiéramos tener esa experiencia de la realidad de su presencia, entonces nuestra propia falta de compromiso religioso quedaría expuesta y nos sentiríamos destrozados. Volverse al Señor, al conocimiento de Dios, conlleva un profundo silencio. Una vez que hemos encontrado el Espíritu del Dios vivo, la única respuesta auténtica posible es un silencio profundo y reverencial. Aceptar el desafío de la conversión implica aceptar que estamos dispuestos a cambiar. Nos gusta creer que podemos cambiarnos a nosotros mismos cuando queramos y a nuestro propio ritmo. Sin embargo, la esencia de la conversión es que, al volvernos hacia Dios, Él nos transforma. En realidad, la mayoría de nosotros no esta verdaderamente interesada en ser cambiada. Preferimos llevar el espectáculo a nuestro propio ritmo. Nos gusta tomar todas las decisiones y creer que tenemos las riendas de nuestra vidas bajo nuestro control. La esencia de la conversión es que el Señor va a tomar las decisiones y vamos a ser transformados por Él, según su voluntad. Mientras continúas diciendo el mantra y profundizas en el silencio de la oración, no te sorprendas si te encuentras con fuertes resistencias, con algún tipo de malestar e, incluso, con sentimientos de rabia o enfado. Lo que se nos revela a medida que experimentamos más plenamente la pobreza de espíritu es que la oración del Padrenuestro ahora es literalmente la oración del Padre y ya no es la nuestra … Cuando despertamos a esta nueva realidad, la mayoría de nosotros nos sentiremos angustiados pues realmente no queremos cambiar. Queremos tener nuestra religión bajo control, de la misma manera que queremos tener la mayoría de las cosas y a los demás bajo nuestro propio control. Lo que deseo resaltar con ello es que todos los signos externos de nuestra vida -nuestras ceremonias religiosas, nuestra oración y ayuno, nuestras nuevas intenciones para vivir mejor- son en sí todas buenas pero todas ellas no significan nada, o muy poco, a menos que se produzca esta conversión interior del corazón, esa pobreza interior de espíritu. Éste es el secreto que encierra la frase: “Bienaventurados los pobres de espíritu…”
Kim Nataraja Adaptado de “Despertando” – Retiro con John Main
Traducido por WCCM España  
Enseñanzas Semanales

Enseñanza 13, ciclo 5

¿Solo o en Comunidad?

Juan Casiano sentía una gran admiración por Evagrio. De hecho, era el maestro al que más veneraba entre los Padres y Madres del Desierto. En su libro “Conferencias” podemos comprobar que no sólo recibió las enseñanzas de Evagrio sino que también escuchó las de otros Abbas del desierto. Sin embargo, fue Evagrio al que más agradecido estaba por sus pensamientos.

Casiano básicamente amplió las ideas expresadas en las breves frases de Evagrio. Apenas hay diferencias en el énfasis y en los consejos que expone. En sus escritos, Casiano tuvo la precaución de no mencionar ni a Orígenes ni a Evagrio, aunque la influencia de los dos maestros queda impregnada en su pensamiento. Estos dos maestros estaban bajo sospecha y fueron excluidos oficialmente por el Concilio Ecuménico convocado por el emperador Justiniano en el siglo VI.

La principal obra de Casiano, “Conferencias”, contiene una descripción exhaustiva del camino de la oración del desierto, el camino para llegar a la “pureza de corazón” y entrar así en el “Reino de Dios”: “El fin último de nuestra misión es el Reino de Dios o el Reino de los Cielos, pero la meta intermedia es la pureza de corazón». Los capítulos de sus Conferencias describen el camino hacia la pureza de corazón y, además, subrayan la importancia de la adquisición de la virtud suprema de la prudencia, el don espiritual de reconocer si los pensamientos y las acciones provienen del ego o de la intuición divina.

Estas conferencias se inspiraron en situaciones del desierto; los discípulos se sentaban en silencio, a los pies de los Abbas y las Ammas para escucharlos, y éstos les hablaban de sus propias experiencias de oración profunda. La enseñanza procedía no solo de escuchar a los Ancianos sino también de observar sus comportamientos, ya que la verdad de sus enseñanzas era confirmada en sus acciones.

Juan Casiano era un verdadero buscador de espiritualidad. Trataba de responder a las eternas preguntas del ser humano sobre el significado y el propósito de la vida y de la relación entre el mundo que vemos con nuestros sentidos y la Realidad Última de la que se origina. Su principal pensamiento procedía de las palabras de Jesús: “De las cosas de abajo vienen ustedes; de las cosas de arriba vengo yo. Vosotros sois de este mundo; Yo no soy de este mundo «. (Juan, 23 24). Casiano trató de encontrar formas de acceder a esta realidad Divina de las «cosas de arriba».

Como hicieron los ermitaños del desierto, Casiano enfatizaba en sus enseñanzas la necesidad de purificar las emociones y de alcanzar un crecimiento moral que conduzca a la pureza del corazón, a entrar en la presencia de Cristo: “Mirar con ojos completamente purificados a la divinidad es posible pero sólo para aquellos que se elevan por encima de las obras y pensamientos terrenales y que se retiran con Él a la montaña de la soledad. Cuando se liberan del tumulto de las ideas y pasiones mundanas, cuando se liberan de la esclavitud de los vicios, cuando han alcanzado las alturas sublimes de la fe plenamente pura y de la virtud excelsa, la divinidad les da a conocer la gloria del rostro de Cristo y les permite la visión de sus esplendores a aquéllos que son dignos de mirarlo con los ojos purificados del espíritu «. (Conferencia XVI)

La principal razón por la que Casiano fundó los monasterios de Marsella, una vez que tuvo que abandonar el desierto, fue su absoluta convicción de que era muy arriesgado avanzar solo por el camino espiritual. Recordamos el consejo del desierto de «obedecer» a tu Abba o Amma, ya que era muy fácil dejarse engañar por los «demonios», un riesgo implícito de llevar la vida solitaria de un ermitaño. Las experiencias debían ser contrastadas con la sabiduría y la capacidad de discernimiento de los monjes mayores: “Sé de monjes que fracasaron después de mucho trabajo y cayeron en la locura, porque confiaron en su propio trabajo y descuidaron el mandamiento que dice: “Pregúntale a tu padre y él te lo dirá «. (San Antonio)

Casiano sintió con fuerza la necesidad de experimentar primero la vida espiritual en una comunidad, viviendo y practicando una vida regida por las virtudes de estabilidad, pobreza, castidad y obediencia. Sólo después de haberse afianzado en la propia vida de oración, ser un ermitaño podía considerarse una opción válida.

Aunque Casiano se refería específicamente a los monásticos que estaban a su cargo, no creía que este camino fuera el único que conduce a Dios. Estaba convencido de que cualquier persona podía llegar a Dios en su propia vida: “El camino hacia Dios toma muchos caminos. Así que cada uno lleve hasta el final y sin volver atrás el camino que eligió primeramente para que pueda ser perfecto, sin importar cuál sea su profesión” (Conferencia XIII). Incluso llegó a decir: “La persona que en este mundo atiende a los enfermos vale más que el ermitaño que no se preocupa por su prójimo” (Frase 34).

En todo esto, vemos cuánto resuenan los pensamientos de John Main con la enseñanza de Casiano.

Kim Nataraja

(Adaptado del capítulo sobre Juan Casiano del libro “Viaje al corazón” de Kim Nataraja)

Traducido por WCCM España

Noticias de la Comunidad, P. Laurence Freeman OSB

Seminario John Main 2020. Online del 19 al 22 de octubre

Explore la sabiduría y la espiritualidad ancestrales para trazar un camino común hacia el futuro.

El Seminario John Main ha sido organizado desde 1984 por la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana en varios países de todo el mundo, convirtiéndose en un evento anual. Fue establecido para honrar la memoria de John Main y su legado para ampliar y profundizar la enseñanza de la meditación cristiana. Los presentadores anteriores incluyeron a Su Santidad el Dalai Lama, el Cardenal Walter Kaspar, la ex presidente de Irlanda Mary McAleese y los contemplativos Cristianos Abad Thomas Keating, el ex arzobispo de Canterbury Rowan Williams, y el Padre Richard Rohr.

El Seminario John Main 2020 tendrá una duración de cuatro días, desde el lunes 19 de octubre a las 2.00 p. m. hasta el jueves 22 de octubre a las 4.00 p.m.

El seminario se llevará a cabo completamente en línea por lo que se sugiere contar con el equipo apropiado y una buena conexión de Internet para tener una experiencia satisfactoria.

Para mayor información e inscripciones haga click aquí:

Destacados conferencistas conducirán este retiro online:

Enseñanzas Semanales

Enseñanza Semanal: 30 agosto 2020

EN BUSCA DE LA JOYA PRECIOSA

piedra preciosa

Cité a Laurence Freeman diciendo en una de las enseñanzas de las últimas semanas que, según John Main, la importancia del Jesús de Nazaret histórico fue que «despertó a la conciencia de sí mismo dentro de las limitaciones mortales que todos conocemos». Laurence Freeman continuó para destacar la importancia de este despertar para todos nosotros, como el «despertar único e incluyente de la conciencia humana a su fuente en Dios».

Jesús nos demostró nuestro potencial, pero nos resulta difícil creer en la verdad que nos señalaba. De ahí la importancia cada vez mayor puesta en la enseñanza de John Main, de Laurence Freeman y de los primeros cristianos en el auto-conocimiento, tomando conciencia de este tesoro dentro de nosotros. La experiencia de la oración contemplativa, la meditación, es una gran ayuda en el camino de este descubrimiento.

La siguiente historia ilustra bellamente nuestra condición y necesaria búsqueda:

“En un remoto reino de la perfección, había un monarca justo que tenía una esposa y un hijo y una hija maravillosos. Todos ellos vivían juntos en gran felicidad. Un día el padre llamó a sus hijos ante él y les dijo: «Ha llegado el momento, como lo hacen todos, de ir hacia abajo, a una distancia infinita, a otra tierra. Ustedes deben buscar y encontrar y traer de vuelta una piedra preciosa…»

Los viajeros se fueron disfrazados a una tierra extraña, cuyos habitantes, casi todos, llevaban una existencia oscura. Tal fue el efecto de este lugar que los dos perdieron contacto entre sí, deambulando como si estuvieran dormidos. De vez en cuando veían fantasmas, similitudes de su país y la joya preciosa, pero tal era su condición que estas cosas sólo aumentaban la profundidad de sus sueños, que entonces comenzaron a tomar como una realidad.

Cuando la noticia de la difícil situación de sus hijos llegó hasta el rey, mandó un criado de confianza, un hombre sabio: «Acuérdense de su misión: despierten de su sueño, y permanezcan juntos.» Con este mensaje, ellos despertaron, y con la ayuda de su guía se atrevieron a enfrentar los peligros monstruosos que rodeaban la joya, y con la ayuda de la mágica joya regresaron a su reino de la luz, para permanecer en una creciente felicidad para siempre”.

Nuestra falta de conocimiento y aceptación de quienes somos realmente es a menudo descrita en los escritos de los primeros cristianos como la condición de estar dormido o borracho. Nuestra preocupación con la superficie de nuestro ser, nuestro ego, nos esconde no sólo la verdadera realidad de nosotros mismos, sino también la de la realidad última detrás de nuestra realidad material ordinaria limitada.

El mismo sentimiento se expresa en el `Evangelio de Tomás’, un Evangelio inicial importante con una colección de dichos de Jesús en circulación por vía oral en aquel momento: Jesús dijo: “Tomé mi posición en medio del mundo, y en la carne Yo aparecí ante ellos. Los encontré a todos borrachos, y no he encontrado ninguno de ellos sediento. Mi alma se dolía de los hijos de la humanidad, porque son ciegos en sus corazones y no ven, pues vienen al mundo vacíos, y también buscan abandonar el mundo, vacíos. Pero ahora están ebrios. Cuando se sacudan el vino, entonces se arrepentirán» (Logion 28).

 

Escrito por: Kim Nataraja

Traducción: Marina Müller, Escuela de Meditación WCCM Argentina.

Enseñanzas Semanales – 3er.- ciclo

www.meditacioncristiana.net

Enseñanzas Semanales

La puerta estrecha

la puerta estrecha enseñanzas semanales

«La puerta que conduce a la vida es pequeña y el camino es estrecho, dijo Jesús. Es estrecha, porque es el producto de la concentración, el enfoque de todo nuestro ser, todas nuestras energías y facultades en un solo punto», dice John Main en De la palabra al silencio. Nos centramos en nuestra palabra-oración, nuestro mantra, y dejamos todo atrás, nuestra ensoñación, nuestras imágenes, nuestros pensamientos, incluso nuestros sistemas de creencias y dogmas cristianos. Pero todos sabemos que es fácil decir: “Di tu palabra», pero que no es tan fácil de hacer. Es muy agradable sentarse y seguir nuestros pensamientos y fantasías, lo cual no requiere esfuerzo alguno, porque nuestro cerebro está en su modo de funcionamiento habitual; todavía se puede relajar en su propio camino. Realmente es «la puerta amplia y la forma fácil que llevan a la perdición».

Somos conscientes de la facilidad de este camino, pero ¿por qué conduce a la destrucción? Porque de esa forma siempre vamos a permanecer en la superficie y nunca descubriremos la totalidad de nuestro ser que es, en gran parte de nuestro ser espiritual, nuestra conexión con lo Divino. Es nuestra fe, nuestra confianza, que crece con la experiencia de cada sesión de meditación la que nos anima a hacer el esfuerzo de prestar atención plena y amorosa a nuestra palabra oración. Se nos dice que nos lleva a nuestro centro, en el que el Espíritu de Cristo mora en nosotros, pero tenemos que considerar que en la confianza, es un salto hacia lo desconocido.

Si nos atrevemos, será dirigido por repetir el mantra «en una experiencia de libertad que reina en el centro de nuestro ser… porque nos ayuda a tener la mente enfocada fuera de nosotros mismos» (De la palabra al silencio).

La libertad viene de ser liberados de todas nuestras estructuras de pensamiento, de todos nuestros miedos y deseos, de nuestra necesidad de ser bien vistos, de nuestra necesidad de ajustarnos a lo que otras personas y nuestra sociedad esperan de nosotros.

Es maravilloso que se vayan todos esos pensamientos que giran en nuestra mente, todos ellos de una manera u otra tienen que ver con nuestra auto-preservación.

Una vez más estamos situados aquí en lo contracultural. La última cosa que nuestra cultura se anima es a «salir de sí mismo, dejando de lado al yo». Nuestra sociedad fomenta al ego a tener un firme control de la mente. Se hace hincapié en la autopromoción y la auto-presentación para asegurar no sólo sobrevivir, sino hacerlo mejor que nadie, con la presunta recompensa del poder y la autoestima.

«Dejar detrás de sí al yo» en la vida y la meditación es un concepto que algunas personas ven como una excusa para el abandono, presumiblemente realizado porque creemos que no somos lo suficientemente buenos para sobrevivir en la carrera de ratas. Sin embargo, John Main continúa  señalando en De la palabra al silencio, que la meditación no está huyendo de nada, no hay en ella ningún intento de eludir la responsabilidad de nuestro propio ser o la responsabilidad de nuestra vida y nuestras relaciones.

Estamos en efecto, dejando temporalmente nuestra consciencia de nosotros mismos, nuestro ego con todos sus deseos y necesidades de supervivencia. Pero eso nos permite descubrir en el silencio la totalidad de nuestro ser y de su centro, nuestro verdadero ser. De este modo permitimos que esta parte esencial de nuestro ser espiritual penetre e influya en la superficie de nuestro ser, en nuestro ego, a través de su don de darnos la verdadera idea de la situación donde nos encontramos y su sabiduría. De hecho, aceptamos más profundamente con sabiduría y entendimiento «la responsabilidad de nuestro propio ser o la responsabilidad de nuestra vida y las relaciones».

 

Escrito por: Kim Nataraja

Traducción: Marina Müller, Escuela de Meditación WCCM Argentina.

Enseñanzas Semanales – 3er.- ciclo