Sabiduría Diaria

Sabiduría diaria 3/10/19

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(FOTO: LAURENCE FREEMAN, IRLANDA)

Siempre estamos interesados en lo sobrenatural, pero lo que es mucho más real e interesante es el verdadero significado de lo natural. Es a través de la naturaleza a través de lo natural, a través de nuestra propia naturaleza, nuestra psicología, nuestra propia fisiología, nuestra mente y nuestro cuerpo — a través de nuestra naturaleza humana — que la gracia nos toca, emerge y nos transforma, y no es sorprendente que esto se registre a un nivel de nuestra existencia que solo podemos medir hasta cierto punto. Así que lo que estamos haciendo, en respuesta a tu pregunta, es una forma de oración contemplativa, y entendemos que esto significa que estamos entrando no en “nuestra” oración sino en la oración de Jesús, la oración del Espíritu: «no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu ora en nosotros con gemidos inefables» (Rom. 8,26).  Y descubrimos que al hacerlo como una parte disciplinada de nuestra vida, entramos en una unión más profunda con Cristo.

(Finding Oneself 2, Series Meditatio 2017D, Laurence Freeman OSB)

Sabiduría Diaria

Sabiduría Diaria 20/09/19

helechos south africa (PHOTO: LAURENCE FREEMAN, SOUTH AFRICA)

La meditación hace posible que vivamos ambos aspectos, lo misterioso y lo mundano y que sigamos avanzando en el misterio.  Jesús se llamó a sí mismo la puerta, y el camino por supuesto, pero la puerta de las ovejas. Una imagen interesante de un portón, una puerta — puedes entrar por una puerta y puedes salir por una puerta. Y eso es exactamente lo que él dice:     «Yo soy la puerta: el que entre por mí estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará alimento.» (Jn 10, 9). Podemos entender esto de una manera fundamentalista — a menos que te unas a mi iglesia estarás condenado— ¿o qué significa sino? Yo creo que significa que tenemos que encontrar, aceptar y reconocer este punto misterioso en el centro de la paradoja de la vida humana.

( Finding Oneself 2, Series Meditatio 2017D, Laurence Freeman OSB )

Sabiduría Diaria

Sabiduría diaria 2.09.19

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(Foto: Laurence Freeman, Francia)

El autoconocimiento del que hablamos es en un nivel más profundo y más simple — la experiencia de ser quienes somos. La autoconciencia psicológica se queda en nivel del pensamiento — un análisis, un juicio. Vemos ciertas cosas sobre nosotros mismos y las reconocemos, las nombramos, las etiquetamos. Pero en este nivel más profundo de oración, entramos en el ‘ser’, no en el pensamiento. De manera que estamos siendo nosotros mismos, no pensando sobre nosotros mismos. Y es a partir de ese ‘ser’ que surge este autoconocimiento. Surge de la gracia, y a medida que surge, sabemos que estamos siendo conocidos. Así que mientras nos conocemos en este nivel más profundo, sabemos que somos conocidos, ‘pues tú en mí y yo en ti, juntos formamos una única persona’

(Finding Oneself 2, Series Meditatio 2017D, Laurence Freeman OSB)

P. Laurence Freeman OSB

Jueves de la segunda semana de Cuaresma: Lucas 16, 19-31.

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Había un hombre rico que solía vestirse de púrpura y lino fino y festejaba magníficamente cada día. Sigue leyendo.

Y allí en su puerta se ponía un pobre hombre llamado Lázaro, cubierto de llagas, quien ansiaba llenarse con las migajas que caían de la mesa del hombre rico. También los perros venían y le lamían las llagas.

Nuestro  bienestar físico y material es un tema sensible. Lo sentimos cada vez que pasamos a un mendigo  en el metro o en la calle. Conscientes de nuestro privilegio, por un momento, se nos olvidan nuestras quejas y problemas: todo podría ser mucho peor, pensamos. Si mantenemos ese pensamiento por más de unos segundos podríamos considerar el posible escenario en el cual nuestros roles podrían invertirse. Los poderosos algunas veces son derribados de sus tronos. Pero entonces: ¿nosotros damos algo (en una sociedad sin dinero efectivo)? ¿Por qué estamos en verdad haciendo esto? ¿Con quién estamos siendo bondadosos? ¿Estos breves encuentros con el otro lado de la sociedad tienen impactos duraderos en nuestra forma de vida, en nuestros  valores vividos?

Una vez en un hermoso día de verano salí de un edificio a la brillante luz del sol. Todo el mundo se veía feliz. También el joven hombre sentado en el pavimento pidiendo con su mano. Nuestros ojos se encontraron y sin pensar dije, ‘qué día encantador’. El asintió  entusiasmado con la cabeza y dijo, ‘si fantástico… espero que dure’.  Eso fue una momentánea confusión de roles, pero todavía parte del hermoso día.

En la parábola de hoy  del hombre rico y Lázaro escuchamos de ‘un gran abismo que ha sido preparado para detener a cualquiera, si él quisiera cruzar de nuestro lado al de ustedes,  y detener cualquier cruce desde su lado al nuestro’. Esto se refiere a las kármicas consecuencias de auto-aislamiento, estando tan preocupados con mejorar o proteger nuestro propio bienestar que nosotros, en efecto, deliberadamente ignoramos la oportunidad de  mejorar la condición de aquellos en mayor necesidad o aun para relacionarnos con ellos. ‘La gran brecha’ en el Kármico reino (más allá) es visible y tangible cada día a aquellos que tienen un mínimo de sensibilidad. Es una causa mayor de la inestabilidad y agitación del mundo moderno – la protesta de los humillados. ‘Los pobres estarán siempre con ustedes’ Jesús dijo, pero el tamaño de la brecha se ha convertido en nuestro gran problema.

En nuestra práctica de Cuaresma – renunciando a algo y haciendo algo extra – esperamos re-sensibilizarnos a la realidad. Desafortunadamente, tendemos a ser selectivos acerca de los aspectos de realidad que reconocemos y con los que nos relacionamos. Destacamos y disfrutamos pequeñas partes. Otras las negamos o escogemos olvidarlas: ‘embrutecimiento deliberado’ (escoger no ver) es una frase de T. S. Eliot que expone nuestros juegos mentales  y expone la fragilidad de cualquier paz falsa edificada sobre ellos:

Serenidad: solo un deliberado embrutecimiento. Sabiduría: solo el conocimiento de secretos muertos. Inservibles en la oscuridad dentro de la que ellos se asomaron. O de la que ellos voltearon sus ojos.

No podemos ser selectivos acerca de la realidad sin comprometer todo. Esencialmente la ‘santidad’ a que aspiramos en la Cuaresma no es una virtud moral sino un asunto de percepción, es cómo vemos el todo al que pertenecemos. Y salvarnos no se trata de evitar el castigo del eterno fuego del infierno sino ahorrar tiempo ahora.

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Laurence Freeman OSB

Traducción: Jorge Rago (WCCM Venezuela)

P. Laurence Freeman OSB

Viernes de la primera semana de Cuaresma: Mateo 5, 20-26

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Si no son ustedes algo mejor que los Fariseos, o los maestros de la Ley, ustedes no entrarán en el Reino de los Cielos…

 

En defensa de los hipócritas, debemos recordar que gran parte de la hipocresía se deriva de la falta de conciencia, incluso cuando casi elegimos permanecer inconscientes. Despertarse, especialmente si has estado dormido mucho tiempo, siempre es difícil. Nos resistimos a la transición hacia una dimensión más grande y menos pasiva de la realidad. Alejamos la mano sacudiéndonos para despertarnos o presionamos el botón del despertador y nos damos vuelta. Esta resistencia a estar despiertos también es perceptible en la forma en que votamos y pasamos nuestro tiempo libre.

 

El valor de cualquier cosa puede entenderse mejor en referencia a su opuesto. Valoramos el sueño porque nos ayuda a estar más despiertos durante el día. Valoramos el silencio para poder comunicarnos mejor. Valoramos la riqueza para poder regalarla. La relación entre los opuestos produce el equilibrio, la vida sana y la gente buena que es amable y equitativa con aquellos que lo necesitan. Aferrarse a un lado de la ecuación: ya sea permanecer en la cama todo el día, hablar sin parar, aferrarse a las posesiones, nos adentra más en el mundo unidimensional e ilusorio de la autoabsorción, donde no somos conscientes de las muchas otras dimensiones en que vivimos, nos movemos y somos. En tal mundo, la vida se convierte en una selfi continua. En lugar de eso, «permaneced despiertos», nos dice el Evangelio. El Buda iba caminando un día cuando un transeúnte fue impactado por su resplandor y presencia poderosa y le preguntó «¿Eres un dios?» «No». «Entonces, ¿eres un mago?» «No». «¿Quién eres entonces?» «Estoy despierto», respondió el Buda.

 

La vigilia es parte de la sabiduría universal que se encuentra en toda verdadera enseñanza. Estar verdaderamente despierto va más allá de lo que pensamos como moralidad o, digamos, es la base fundamental del juicio moral. El hipócrita en nosotros condena rápidamente a los demás instalándose en el terreno moral desde el cual puede actuar con una crueldad asombrosa. Excepto que está en la dimensión onírica y no en el mundo real. Vemos el efecto de la vigilia en la diferencia entre un buen trabajo que saca lo mejor de nosotros, produce beneficios para los demás y el trabajo que conlleva al agotamiento y la división. En otro sentido, la vigilia muestra la diferencia entre una hermosa representación artística de la forma humana y una imagen obscena.

 

Es difícil entender cómo en la velocidad y la sobrecarga de información de la vida moderna podemos permanecer despiertos sin una práctica contemplativa integrada en la vida diaria. Al carecer de esto, ¿cómo podemos evitar ser arrastrados al sopor de la actividad excesiva, a ese estado de sueño del medio despierto (incluso con las mejores intenciones que suele comenzar el hipócrita en nosotros)?

 

El mismo equilibrio que nos mantiene despiertos también reduce nuestra hipocresía. La clave es aceptar nuestras limitaciones. La Cuaresma no se trata de rebajarnos o negar el regalo de los placeres simples. Se trata de aceptar que nuestras limitaciones son la manera en que nos mantenemos firmes entre los extremos. Físicamente estamos restringidos por los límites biológicos que debemos cumplir adecuadamente, por ejemplo el descanso o la alimentación. Intelectualmente, estamos limitados por la cantidad de datos que podemos recibir y también por la necesidad de contenido saludable en lugar de entretenimiento interminable. Sólo en la dimensión espiritual no hay límites.

 

Laurence Freeman OSB
Traducción: Elba Rodríguez (WCCM Colombia)