P. Laurence Freeman OSB

Reflexones del P. Laurence: segundo domingo de Adviento 2022.

Uno de mis santos favoritos es el ‘santo padre Máximo, portador de Dios, el quemador de cabañas’. No era, como se podría pensar, un pirómano místico, ya que solo quemaba sus propias chozas, que también construía, cada vez que se mudaba a otro lugar. Como muchos contemplativos que desean estabilidad en la quietud de Dios, se movió bastante. Sin embargo, sospecho que le gustaba el fuego, ya que a menudo le viene a la mente como una metáfora que describe su profunda y gozosa oración del corazón. Él compara la mente humana cuando se siente independiente de Dios con un pedazo de cera dura, que piensa que «todo está sólidamente en su poder». Cuando la cera se encuentra con el fuego, se derrite y se desprende de su ilusión de control. Así también lo humano, abrumado por el “fuego de la divinidad”, se ablanda y se vuelve fluido cuando es inflamado por el Espíritu Santo.

Juan el Bautista del evangelio de hoy era un personaje ardiente. Cuando hipócritas e impostores salían al desierto a verlo, él les decía lo que pensaba de ellos. Destacaba así otro aspecto del fuego que quema cualquier árbol que no produce buenos frutos. Es difícil aceptar que partes de nosotros necesitan morir. Sin embargo, una vez que el fuego ha hecho su obra destructiva y aún arde, lo percibimos de otra manera, bautizándonos “con Espíritu Santo y fuego”. El Bautista predicó un bautismo de arrepentimiento con agua. Cristo utiliza herramientas más enérgicas. Una vez iniciados, necesitamos perseverar en la renovación moral y tener coraje para la acción ética. Pero, después de que las cabañas que construimos hayan sido quemadas, podremos fundirnos en el fuego del amor.

Esta semana he participado en una conversación sobre si deberíamos subirnos al carro del enojo que ofrece la efímera seguridad de la corrección política, o aferrarnos a lo que nos parece la respuesta más justa. Estos momentos de conciencia podrían ser más fáciles para un Juan Bautista, que era tan independiente de la aprobación de los demás como puedas imaginar, o para un padre Máximo, que solo tenía que quemar su choza y seguir adelante. La elección es siempre entre pertenecer a una comunidad o a una multitud. La solidaridad que sentimos cuando seguimos nuestra conciencia, superando así el miedo al rechazo, es más profunda y nos sustenta más que la falsa unidad que sentimos en la energía de una multitud.

Tanto Juan el Bautista como el Padre Máximo volvieron su vista a Jesús y a su vulnerable comunidad en lugar de a la multitud. Vieron el fuego del amor que arde en el corazón en lugar del fuego del odio que puede hacer estragos en nuestras entrañas. La “oración continua” que buscaban los cristianos del desierto es el fuego del corazón de la Zarza Ardiente. Enseñaron “la oración con atención, es decir, sin ningún pensamiento”, a través de la recitación fiel de una sola palabra o frase sagrada. Este camino -que debe ser apoyado por una reducción de la distracción y el compromiso con el silencio- conduce por etapas a ser uno con Dios.

Insistieron en que este camino no era solo para los monjes del desierto. Es para cualquiera que trabaje en el mundo y quiera dedicarse a ello, reduciendo el grado de distracción y aprendiendo a amar el silencio en la medida de sus posibilidades. Se cuenta la historia de un alto funcionario imperial, llamado Constantino el Maravilloso, que fue un brillante ejemplo de presencia contemplativa. A veces, sin embargo, olvidaba lo que el Emperador le había dicho que hiciera y otros en la corte lo criticaban por ello. El Emperador le defendió diciendo que era cierto, que a veces la oración de Constantino “no le permite atender nuestras palabras sobre asuntos vanos y temporales” porque “toda su atención está puesta en Dios”. Mantuvo su trabajo. Tal vez el quemador de cabañas y el a veces olvidadizo funcionario puedan ser nuestros maestros para la segunda semana de Adviento.

Padre Laurence

Traducido por WCCM España

P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence: primer domingo de Adviento 2022.

Primer Domingo de Adviento 27 de Noviembre de 2022
 
Comencemos este Adviento comprendiendo que Dios no existe. Dios es. Dios es eterno, inmutable, ilimitado e inimaginable, a quien “nadie ha visto ni podrá ver jamás”. Por alguna razón que nunca podremos objetivar sino solo experimentar, Dios trajo a la existencia lo que no existía antes. Los seres humanos nos hacemos una idea de ello a través de nuestra propia creatividad…, haciendo un poema o una lasaña que no existían antes o cuando disfrutamos de la existencia de momentos de música o de la maravilla de un niño descubriendo el mundo. Crear algo nuevo es una forma de sentir el propósito de nuestra existencia. Al comenzar un nuevo año litúrgico, debemos recordar que nuestro propósito es nada menos que podernos convertir en el ser que nos creó. Dios se hizo humano para que los seres humanos puedan convertirse en Dios.  
Recuerdo que, siendo estudiante, tuve acaloradas discusiones con mis amigos sobre la “existencia de Dios” con argumentos similares a los que utilizó Christopher Hitchens. Hitchens hizo campaña durante años contra Dios a través de los medios con la misma vehemencia con la que uno puede negar la existencia de los unicornios o la de Sherlock Holmes. Por supuesto, Dios no existe. Dios es. Desde el primer momento de la revelación bíblica Dios no dijo nada acerca de sí mismo, excepto “Yo soy el que soy”. Hola Ser, ¿qué tal?  
Hoy comenzamos la preparación para la existencia de Dios. Dios existe pero manifestándose a través de lo que creó y que mantiene en existencia por la continuidad de la creación tal y como ocurre mientras hago un nuevo párrafo que no existía antes de que Dios diga que el nuevo párrafo exista, que existan el teclado y los semiconductores, y que exista Laurence en toda su rareza.  
Dios existe a través de nosotros. Esto quedó implícito el 25 de marzo (fiesta de la Anunciación cuando Jesús fue concebido) y se hizo explícito nueve meses después, el día 25 de diciembre cuando el niño Jesús vino al mundo. Nuestra fe en Dios adquiere una completa y nueva dimensión y vivacidad al sentir la forma en que Dios pasa del ser a la existencia, a través del hombre.  
Ya que esto es difícil de asimilar, necesitamos tiempo para reflexionar y prepararnos. Este tiempo se llama Adviento y significa literalmente “viniendo hacia nosotros”. Para ir sintiendo cómo esta misteriosa verdad va acercándose hacia nosotros no podemos hacer nada mejor en las próximas semanas que tomar nuestra meditación en serio, más veces.  
Después de algunos años de práctica, he llegado a la conclusión de que es mejor quedarse dormido durante la meditación (algo involuntario) en lugar de bostezar en medio de la meditación. Los discípulos se quedaron dormidos involuntariamente más de una vez y Jesús probablemente también lo hizo. Pero bostezar podría indicar que te produce pereza, falta de entusiasmo, o que estás fingiendo tu interés. Para sentir que el Dios que “es” se convierte en el Dios que “existe” necesitamos estar completamente despiertos. De ahí la enseñanza del evangelio de hoy: “Manténganse despiertos” ¿No sería muy triste perdernos el momento de nuestra breve vida en el que ocurre este nacimiento? “También ustedes deben estar preparados porque el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperen”.

P. Laurence Freeman, OSB  
P. Laurence Freeman OSB

Mensaje del P. Laurence

Nuestra comunidad está de duelo junto al pueblo de Reino Unido y de la Commonwealth -indudablemente en todo el mundo- ante el fallecimiento de una mujer tal que ha sido una inspiración global.

Su sentido del deber ante el rol heredado tuvo un sentido profundamente religioso. Hizo que muchos sintiéramos que fue un verdadero sacrificio silencioso del yo, arraigado en su concepción cristiana del servicio. Su resiliencia y alegría fueron cualidades alimentadas por su vida espiritual.

A pesar de su seriedad respecto de esto, al encontrarse con personas de todos los niveles de la sociedad, ella comunicaba una franqueza humana, cálidamente inclusiva y un gran sentido del humor. Aún siendo un símbolo de jerarquía, representaba la unidad.

Más allá de la política, tal como le correspondía, y fuertemente reservada al expresar sus visiones personales, también logró transmitir sus valores y creencias fundamentales de la manera más auténtica y silenciosa.  

En una era en que el liderazgo es limitado y frecuentemente disfuncional, ella representa sus mejores cualidades: fidelidad, interioridad y equilibrio. De este modo, ella permitió que su fe personal y su espíritu de oración brillaran a través de sus palabras y su estilo al desempeñar sus deberes. Por ello, su posición y lo que representaba no se sentían como una imposición sobre los demás.

No sorprende que personas de todo el mundo, independientemente de su relación con la institución, lloren su desaparición del escenario internacional y vayan a extrañar su manera de personificar el servicio con esa gracia tan natural.

Isabel II ascendió al trono cuando yo tenía un año de edad. (Nació en el mismo año que John Main). La muerte de la Reina es el fin de una era histórica. Su presencia simbólica se había tornado global, y así su pérdida es sentida muy ampliamente.

Este no es un tiempo de nostalgia solamente. Una respuesta contemplativa sería tomar la ocasión para reflexionar sobre la preocupante dirección que colectivamente estamos tomando hoy en dirección al futuro. Esta pausa en nuestro trajín cotidiano debe inspirarse en su ejemplo personal de servicio altruista que vivió durante sus setenta años de reinado.

Que descanse en paz. Y que su sucesor, el Rey Carlos III sea fortalecido por su inspiración y ocupe este rol único en consonancia con sus propios mejores valores espirituales y globales.

Laurence Freeman
8 de setiembre, 2022

Noticias de la Comunidad

Retiro con el P. Daniel Kerber: 30 de setiembre y 1ero de octubre de 2022

Una hermosa oportunidad para reencontrarnos y profundizar en nuestro camino de silencio y en nuestra fe de la mano del P. Kerber.

Por mayor información dirigirse por correo a meditacioncristianauruguay@gmail.com

Cupos limitados. Los lugares se reservan en el orden en que se reciben los depósitos. Agradecemos enviar comprobante.

En caso de tener alguna restricción alimentaria por favor informarla con una semana de anticipación. El acceso a las habitaciones es exclusivamente por escalera.

¡Los esperamos para disfrutar de este hermoso lugar en clave de comunidad!