P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence. Martes de la segunda semana de Cuaresma 2022

¿Cómo cambiar la opinión de alguien? En general, no vale la pena el esfuerzo y solo generará más frustración y enojo. Si se lleva a cabo, puede ser solo un ajuste superficial, no una metanoia real.

Tocar el corazón de alguien que no puede cambiar de opinión porque su corazón se convirtió en piedra es el mejor enfoque. Si falla, puede causar tristeza, pero probablemente no cause enojo. Cuando la sensación de fracaso pase, la esperanza resurgirá y nos llevará en contra de nuestro sentido común para intentarlo de nuevo, incluso si nos hace parecer más tontos que antes.

Sin embargo, ¿cómo se toca el corazón de un tirano, un psicópata o un fanático? Que vean el sufrimiento que causan no será suficiente. Pero puede que la sorpresa sí. Como dije ayer, es como la sorpresa que acompaña toda manifestación de amor. Podemos haberla imaginado o anhelado, pero nunca estamos preparados. Este es uno de los aspectos de la pobreza del espíritu o del vacío que trabajamos en la meditación: la capacidad de ser inocente y genuinamente sorprendidos por la realidad.

Cuando enfrentamos a un oponente con el corazón cerrado, necesitamos abrir nuestro propio corazón. Es mucho más que un sentimiento o una buena intención. Es abrirse al rechazo y a hacer el ridículo. No pareceremos heroicos o nobles, por lo menos para nosotros mismos o la gente que nos rodea. En el momento de la confrontación, cuando el oponente este esperando que lancemos el siguiente puñetazo o mala pasada, en su lugar aceptaremos el sufrimiento que nos provoca. Nos atacará más y más esperando una respuesta de odio o violencia. Sin embargo, cuanto más sufre, más se abre el corazón. La única posibilidad de abrir un corazón cerrado es abriéndole nuestro propio corazón.

¿Ser práctico? ¿Quiere decir que los ucranianos deben darse la vuelta y no defenderse? No lo creo. Quiere decir que al defenderse en nombre del amor que tienen por su país, pero sin cerrar de sus corazones al odiar a los individuos que los lastiman, ellos están abriendo sus corazones de par en par. Y ver un corazón abierto en un oponente sorprende y puede convertirse en una ruptura en el corazón de piedra que no puede llenarse y la pared pedregosa que cubre el corazón podría empezar a desmoronarse.

En términos de Cuaresma, esto nos lleva directamente al Viernes Santo. No se trata de una estrategia política o militar, sino de una estrategia mística que nace de la profunda fe en la bondad de la naturaleza humana. Es un arma poderosa, la única que a largo plazo no se queda sin munición.

Laurence

P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence. Sábado después del miércoles de Cenizas.

Jesús vio a un recaudador de impuestos, de nombre Leví, que estaba sentado junto a la aduana, y le dijo: “Sígueme”. Y dejándolo todo, se levantó y lo siguió (Lc 5,27).

¿Inmediatamente? ¿Después de la cena invitó a Jesús a su casa? ¿Después de hablar con su contador? ¿Cuánto tiempo toma para que caiga el centavo y se escuche realmente la llamada que cambia la vida? Tal vez lo oigamos en forma inmediata pero superficialmente y luego, cuando desciende a un nivel más profundo de conciencia, se abre de golpe y sigue la acción. Lo mismo sucede con la meditación. Un meditador de mucho tiempo de repente se dio cuenta ‘Oh, ya veo, no tengo que pensar en el significado del mantra. En realidad, no tengo que pensar en nada, ¿verdad?´

Todo lo que hacemos refleja el nivel de conciencia en el que estamos operando en este momento. Constantemente nos encendemos y apagamos o nos deslizamos hacia arriba y hacia abajo en la escala. Esto moldea nuestro sentido del bien y del mal y nuestra interpretación de la justicia. Es difícil para la mayoría, pero no para todos, no ver que la invasión rusa de Ucrania está fuera de la escala de algo razonable o justo. Ayer de los 193 miembros de la ONU 5 apoyaron la acción y 35 se abstuvieron. Mayoría, como podría, no significa correcto. Pero en ocasiones es abrumadoramente difícil negar el impacto que la injusticia tiene sobre nosotros, y la mayoría, aunque no tenga fuerzas, puede tener razón.

La justicia plena no florece hasta que somos capaces de vernos en el otro y al otro en nosotros. Los padres y madres del desierto decían que ésta era la señal de un verdadero monástico. Es un fruto que crece con la meditación a lo largo de los años. Hasta ese nivel de conciencia, en el que el estar centrado en el otro y la compasión se vuelven irresistibles, nuestro sentido del bien y del mal puede ser altamente subjetivo y falso. Luego hay un nivel más profundo en el que no solo nos vemos en el sufrimiento y el maltrato, sino que nos ponemos en su lugar en la mayor medida posible. Cuando la gente se acercaba a Jesús para sanar, parecía que no podía resistir la fuerza de la compasión que surgía en él hacia la persona que pedía. Se sentía uno con ellos y el espíritu de unidad que fluía entre ellos era redentor.

La justicia sin igualdad es flagrantemente falsa. Esto se debe a que, en el nivel más profundo de conciencia, sabemos que todos somos iguales. La justicia exige que esto se refleje en todas las circunstancias, materiales y sociales. Los privilegiados que creen en su privilegio – justifican disfrutar a expensas de los demás – se convierten en agentes de la injusticia y la opresión. Lamentablemente son ellos los que dirigen las instituciones sociales de justicia y los ejércitos.

Todos somos iguales y todos somos universalmente responsables. Sin embargo, Dios, que no tiene favoritos, está más visiblemente presente del lado de los oprimidos y de todas las víctimas de la fuerza.

Simone Weil era una apasionada de la justicia y abiertamente en contra de la fuerza y la opresión, no solo intelectualmente sino de todo corazón y en la forma en que vivía. Un rival reconoció de ella que “tenía un corazón que podía latir a través de todo el mundo”. La justicia requiere esa universalidad y pasión.

Laurence

Lecturas Semanales

Lectura 32, Ciclo 1

El Amor religioso” extracto de “The Way of Unknowing” de John Main, OSB, (Nueva York: Crossroad, 1990), págs. 115-116.

Uno de los principales problemas con que se enfrenta el cristianismo actualmente es que muchas teologías se basan exclusivamente en pensamientos sobre Dios que no se derivan de la experiencia. En realidad, estos pensamientos están con frecuencia muy distanciados de lo que es la experiencia de Dios por un rechazo al valor que tiene el conocimiento espiritual. Por supuesto, la solución no está en abolir la teología, sino en infundir la experiencia espiritual en ella, para que sea de nuevo una religión viva que nace más allá de las reflexiones teóricas sobre otras reflexiones. Además, la verdadera teología surge más allá de la reflexión de la experiencia que otras personas han tenido de Dios. El cristianismo actual necesita una teología robusta y contemplativa que atraiga a la inteligencia con todas las ideas, los problemas y los movimientos de la conciencia moderna. Debe ser Dios quien hable a través de la experiencia del hombre y esta experiencia está basada en la oración.

Al abrir nuestro corazón al amor, en el nivel más profundo y silencioso de nuestro ser, no estamos reprimiendo el conocimiento humano ni rechazando los valores humanos o las relaciones. Por el contrario, todos estos aspectos son iluminados: es decir, los vemos con una nueva luz, en una luz trascendente. Vemos una nueva luz en ellos. Lo maravilloso del mensaje cristiano es que esta luz no es menos que la luz de Cristo, la luz que es Cristo. La llamada a entrar en esta luz va dirigida a cada uno de nosotros para que la conozcamos a través de nuestra propia experiencia…para que sintamos que la luz de Cristo brilla en nuestros corazones y que la misión más importante de nuestra vida es abrirnos a ella, estar inmersos en ella y así, ver todo a través de esta luz.

La meditación es nuestro camino hacia esa luz. Para llegar a ella, tenemos que aprender a ser humildes, pacientes y fieles. Todo esto lo irás aprendiendo al volver fielmente a tu meditación cada mañana y cada noche. Pronunciando el mantra desde el principio hasta el final de tu sesión de meditación aprenderás a ser humilde. Por la gracia de Dios, aprenderás entonces de tu propia bondad, mientras compruebas que la luz brilla para ti. Aprenderás que la unión, la unidad, es para ti. Y así aprenderás que eres uno con todos. La meditación es tan importante porque nos conduce a un lugar del destino divino que está arraigado y fundado en Cristo. Encontramos a Cristo en nuestros corazones y así nos encontramos a nosotros mismos en Él y en toda la creación.

Carla Cooper

Traducido por WCCM España

P. Laurence Freeman OSB

Reflexiones del P. Laurence. Cuarta semana de Adviento 2021.

Cuarta semana de Adviento 2021

María partió y fue tan rápido como pudo a una ciudad en la región montañosa de Judá. Fue a la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Tan pronto como Isabel escuchó el saludo de María, el niño saltó en su vientre e Isabel se llenó del Espíritu Santo. Ella dio un gran clamor y dijo: «De todas las mujeres, tú eres la más bendita, y bendito es el fruto de tu vientre. ¿Por qué debería ser honrada con la visita de la madre de mi Señor? En el momento en que tu saludo llegó a mis oídos, el niño en mi vientre saltó de alegría. Sí, bienaventurada la que creyó que se cumpliría la promesa que le había hecho el Señor” (Lc 1, 39-45).


Imagínate cómo estas pocas palabras que describen la Visitación han inspirado a tantos artistas, músicos y poetas durante los últimos dos mil años. Como lo hizo la descripción evangélica de la Anunciación (celebrada el 25 de marzo) que abre la historia que, a partir de la concepción de Jesús, alcanza su punto culminante nueve meses después. Las palabras nos dan detalles desnudos, pero lo suficiente para despertar nuestra imaginación creativa más profunda a la vida y el asombro.

No la fantasía de la imaginación que sirve a nuestros impulsos escapistas. No las distracciones caprichosas en el flujo de imágenes y escenas que cambian

No leemos estas historias como leemos revistas o vemos Netflix. Somos atraídos hacia ellas para que revelen la verdad ya presente y estamos listos para ser despertados dentro de nosotros mismos. A través de uno de nuestros cinco sentidos físicos, Pontormo interpreta esta verdad en el color, la forma y la sensación inmediata de ser tocados.

El encuentro de la mujer joven y la mujer mayor, ambas embarazadas, sus mundos interiores tocándose a través de su abrazo sensible. El centrarse en el otro de su mirada en los ojos y el alma del otro. Sus asistentes o amigas, también una más joven y la otra mayor, se erigen como sus reflejos en el mundo cotidiano.

Es uno de esos encuentros que todos hemos tenido y que no se desvanecen. Permanecen en la galería permanente de la historia única de nuestra vida. Los recordamos por el resto de nuestras vidas, llenos de una promesa y una esperanza que no pueden defraudar. Es posible que no hayamos podido creer en ellos o entenderlos en ese momento, pero pueden dar origen a una amistad o incluso a una forma de vida que, debido a que está arraigada en la base de nuestro ser, crece continuamente como parte de nosotros mismos. La imaginación espiritual puede mediarlos en palabras o imágenes, pero nunca puede expresar completamente su verdad o belleza. En la meditación somos más uno con ellos.


Laurence Freeman OSB

Lecturas Semanales

Lectura 15, Ciclo 1.

“Espacio para Ser”, del libro de John Main “Momento de Cristo”.
Para conocernos y entendernos a nosotros mismos y … para poner a nuestros problemas y a nosotros mismos en perspectiva, hemos de entrar en contacto con nuestro espíritu. Todo autoconocimiento surge de la comprensión de nosotros como seres espirituales. Sólo a través de nuestra conexión con el Espíritu Santo recibiremos la profundidad y amplitud para poder comprender… El camino no entraña dificultad. Es muy simple. Pero requiere de un fuerte compromiso por nuestra parte…

La maravillosa revelación que está ahí esperando a ser descubierta por todos nosotros cuando emprendemos el camino con disciplina es que nuestro espíritu ya está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino y un significado eterno. Este es el descubrimiento principal que cada uno de nosotros debe hacer, que nuestra naturaleza tiene un potencial infinito para desarrollarse y que este proceso sólo podrá llegar si realizamos la peregrinación a nuestro propio centro… Es sólo allí, en la profundidad de nuestro ser, dónde podremos descubrirnos enraizados en Dios.

La meditación es el camino que nos lleva a contactar con nuestro espíritu. En esa conexión encontramos la integración de todo nuestro ser, encontramos la armonía en todo cuanto experimentamos, y que toda nuestra existencia está alineada en Dios.

El camino de la meditación es muy sencillo. Todo lo que tenemos que hacer es permanecer tan quietos como podamos, en cuerpo y espíritu … Aprender a meditar es aprender a dejar atrás nuestros pensamientos, ideas e imaginación y descansar en la profundidad de nuestro propio ser. Recuerda siempre esto. No pienses, no utilices más palabras que la propia e única palabra, no imagines nada. Sólo escucha, pronuncia la palabra en la profundidad de tu espíritu y escúchala. Concéntrate en ella con toda tu atención.

¿Porqué es tan poderosa la meditación? Principalmente, porque nos facilita el espacio que el espíritu necesita para expandirse. Nos da el espacio que necesitamos para ser nosotros mismos. Cuando meditas no necesitas disculparte, ni justificarte. Todo lo que necesitas es ser tú mismo y aceptar de Dios el regalo de tu ser auténtico. Y es en esta aceptación de ti mismo y de tu creación cuando entras en armonía con el Creador… el Espíritu de Dios.

Carla Cooper
Traducido por WCCM España